Daniel era un joven con dotes artísticas,
a veces gustaba dibujar una suerte de cronopios,
otras veces laminas enteras que a veces regalaba,
y otras veces guardaba como fotos de su imaginación.
Tambien escribía versos a menudo,
que unas veces formaban poemas y otras quedaban sueltos,
pero siempre los guardaba en un libro,
que gustaba repasar como si fuera un diario personal.
Era el Año Mariano cuando sintió el llamado,
fué como si se le inflara el alma,
se le despertaran los sentidos,
en su libro escribió...
Oir voces no me espanta
ya he escuchado tantas
pero la tuya me encanta
tu de tan pura eres santa
Sintió que debía tomar mayor compromiso con la verdad,
buscarla a diestra y siniestra,de dia y de noche,
encontrarla en todas las partes en que estuviera,
si la verdad fuera una mujer debería casarse con ella.
Al respecto escribió...
no se si tu serás mia
pero se que algun día
te diré que te quería
que ese amor no lo medía
Fueron tiempos de muchos cambios,
comenzó a comprar libros en su mayoría esotéricos,
pronto tendría más de un centenar y medio,
en su mayoría completamente leídos.
Por de pronto para Daniel era mucho amor,
estar enamorado del amor,de María y la Verdad.
No tardó en darse cuenta que María,
no le hablaría muy seguido,
y que a La Verdad ,había que tirarle la lengua,
para que dijera algo.
Pero eso no cambiaba en nada lo que sentía.
Esto de tirarle la lengua es una forma de decir,
por decir que utilizaba toda clase de logica
para allar lo que La Verdad quería decirle.
Tomaba muy en serio las palabras que escuchaba,
las que leía o le venían a la mente,
y las escudriñaba como quien busca en la piedra del río,
el rastro de oro,lavándola una y otra vez,
hasta desmenuzarla entre sus dedos.
A veces escribía notas y a veces la idealizaba tanto,
que hasta figuraba en sus versos,
como tratando de que ella encontrase su amor...
Musa que tengo de heredad
yo te llamaré mi Verdad
Ada que no tienes edad
me allarás,si,en mi buscad
Como de sus tres amores solo conocía a una,
le gustaba repetirse un versito que aprendió de niño,
cuando miraba el cielo por las noches...
Ahi estan las tres Marías...
la que se da vuelta es la mía
pues en cierto modo era correcto decirlo de ese modo,
y a él lo enorgullecía y lo sumía en un sopor agradable.
Entre sus estudios no faltó la Astrología,
su cuarto estaba adornado de mapas astrales,
esto le abrió los ojos al universo,
era sin duda un nuevo amor, una nueva pasión,
que lo invitaba a mirar el cielo cada noche,
con la esperanza de descubrir sus secretos.
Con el tiempo y mucho estudio,
podía leer esos simbolos como un libro,
y pasarse horas enteras mirando solo un mapa astral.
También lo llevó a pensar en el bien y en el mal,
puesto que estos simbolos escondían el secreto,
de cualquiera de los dos,porque ambos podían suceder.
Cierta vez escribió...
De sus secretos querría
ser su amo por las noches
y ser su rey en el día
sin que quedaran reproches
del bien y el mal yo diría
que el universo lo sabe
que a nadie le tocaría
si de verdad no le cabe
Estos pensamientos le surgían mas por la ley,
de"causa y efecto" en realidad,
que por una suerte de "determinismo",
en el que nunca reparó lo suficiente,
tal vez por su afán de escudriñar los secretos,
que el universo guardaba en los astros.
Realizarse un Horóscopo,
era algo casi cotidiano,
Interpretarlo un desafío a diario.
Era una mañana serena de primavera,
neptuno hacía suponer un contacto espiritual,
Daniel no demoró en suponer que sería María,
y efectivamente tiempo después la escuchó,
le dijo clara y escuetamente...
-tal parece que tendremos compañía-
Todavía embelezado con su voz,
pero ávido de mas información,
buscó las respuestas en su horóscopo,
Tendremos es mucha gente se dijo,
quien tendrá de compañía María?
parecía la frase un alerta,
Plutón le hacía creer en algo siniestro,
y mercurio que no entendería bien,
entonces rápidamente se dió cuenta,
que solo había una figura siniestra,
capaz de confundirlo lo suficiente,
quien hubiera osado desnudar la verdad,
necesariamente lo encontraría,
más tarde o más temprano,
mejor era ni pensar en su nombre,
no sea cosa que crea que lo invocaba,
¿quien sería el osado en hacerlo?
pues no Daniel,no,él no lo haría.
Entonces se puso a orar un largo rato,
Y después pasó un tiempo pensando,
por donde vendría? para que?
No pasó mucho tiempo antes de oirlo decir...
-ya estoy aquí-
Su primera reacción fué cerrar su cuarto
y salir a la calle a caminar,
eso solía tranquilizarlo,
pero unas cuadras mas allá volvió a oirlo,
-estoy aquí-
Mientras caminaba pensaba en eso,
aquí? dónde? y recordó una frase,
hay otros mundos ,pero todos estan en este,
entonces se dió cuenta, aquí,
en este mundo con seguridad,
para cuando acabó de pensar esto,
estaba en la puerta de una casa,
donde había una fiesta de jóvenes,
reconoció a algunos y comenzó a charlar,
pese a que estaba intranquilo,
aceptó entrar al baile,
en donde esa noche conoció,
a una mujer que amaría durante años,
le diremos Mili como a él le gustaba,
que provenía de Mi-Lin-da.
Bueno se dijo a si mismo,
parece que tendremos compañía,
como había escuchado de María,
que con tan solo recordar su voz,
se tranquilizaba y pensaba,
tendremeos es mucha gente,
mirá vos a quien voy a tener yo de compañía!!!
para sumarle tranquilidad recordó a venus,
que estaba en su casa cinco,
y eso era seguro un amor en puerta,
y olvidó todo lo demás,
y se dedico a coquetearle a ella,
cosa que logró con éxito,
y al cabo de un rato,
ya estaba de novio con Mili,
A quien acompañó hasta su casa,
para luego regresar a la suya,
con un nuevo amor,Mili.
Esa noche antes de dormir escribió...
si mis manos tomaran tus manos
si mis pasos besaran los tuyos
si mi pelo enredado en el tuyo
iluminara tus ojos cercanos
ya mi corazón no sería
un corazón que late en vano
No obstante su embelezamiento,
oró un largo rato y dió gracias,
antes de dormirse esa noche.
En la mañana repasó su escrito,
y se sintió satisfecho,
por lo sucedido el día anterior,
oró nuevamente y dió gracias otra vez,
entonces escuchó la voz de María,
que le decía claramente,
-eso no es todo-
e inmediatamente recordó la otra voz,
-aqui estoy- una y otra vez,
tomo lapiz y papel y comenzó a dibujar,
lo que sería un tetragramatón,
escribió en el, el nombre de Dios,
y lo pegó en la puerta,
y luego hizo otro igual,
y lo pegó en la ventana.
y rezó tanto que se durmió de nuevo.
Al despertar,se sintió muy bien,
Como en un éxtasis profundo,
y pensaba en como hacer,
para no abandonar ese estado,
mantendría los talismanes y oraría todas las noches.
Pero poco tiempo después la recordó a Mili,
entonces todo se volvió problemático de nuevo,
eran novios,un hombre y una mujer,
era casi seguro que no podría mantener ese estado,
por mucho tiempo,por mucho que quiciera,
él la amaba y ya podía adivinar,
por donde el que no quería mencionar,
le encontraría el lado flaco,
antes de que pudiera darse cuenta.
Entonces pensando en cuentas,
decidió arreglar sus cuentas con Dios,
y a la primera oportunidad que tuvo,
se fue con Mili a la iglesia,
y regresaron tan puros como niños.
El le confesó su intención,
de respetarla hasta el matrimonio,
ella lo aceptó gustosa,
y él quedó mucho más tranquilo,
ya que el que no queria mencionar,
estaría lejos por mucho tiempo.
Tiempo.Cuanto tiempo? se preguntó,
y volvió a buscar respuestas en los astros
mucho calculos muchos gráficos y...
todo para llegar a la conclusión,
que ese estaría siempre por ahí,
y que todo duraría lo que ellos quicieran,
porque siempre podrían hacerlo,
mantener esa pureza hasta el dia aquel,
que pudieran unirse en matrimonio.
Y todas las tardes se vieron,
durante mucho tiempo,
y no faltaron los poemas,
ni las flores,ni los besos.
Durante un tiempo entonces,
fue un amor puro,no solo religiosamente,
sino que su carácter asexuado,
con una vestimenta unisex de ambos,
y una no distincion de genero,
en los roles de la pareja,
lo hacían mas puro y genuino,
estaban al último grito de la moda,
eran ,como les gustaba decir,la pareja diez.
Y llevaban mucho tiempo así,
tanto que otras parejas de su edad,
ya se habían casado,
y ellos seguían en su idilio,
parejas más jóvenes aún,
ya estaban esperando hijos,
en tanto ellos seguían su largo romance.
No obstante el éxito personal,
Daniel no había olvidado colocar,
talismanes como los de su cuarto,
en el cuarto de ella,
advirtiendolé de los peligros,
y además le hacía el mapa astral,
y le auguraba tanto lo bueno,
como lo malo que podria ocurrir,
convencido de que había sido,
una buena estrategia hasta ahora,
para convencerla de que hacer,
y que no hacer sin mencionar a Dios.
Porque hombre prevenido vale por dos,
Dios perdona, el Destino no,
y si uno toma por mal camino,
le llega lo malo del destino,
y eso había dado resultado.
Aquella tarde estuvieron solos,
Fue una tarde apasionada,
llena de besos y mimos y caricias,
ambos estaban encendidos de amor,
ambos querían demostrarse su amor,
ambos buscaban desahogar sus pasiones,
en besos y mimos y caricias,
que los enardecía más aún,
y en un momento dado volvio a escuchar la voz
-aqui estoy- y se alejó de ella un poco,
ella tomo la iniciativa y le dijo,
-¿me deseas?-
él le respondió sin dudar,
-te deseo tanto que me daria verguenza,
que supieras que tanto,-
-¿entonces?-
él entonces la abrazó fuerte por un momento,
mientras pensaba en las palabras de ella,
parecían escritas por el mismisimo innombrable,
el sol ya se había ido,
por la ventana se veía una fina luna,
como una tibia sonrisa,
ella tomo nuevamente la iniciativa,
con caricias mas apasionadas todavía,
él se entregó a la pasión,
ella lo aceptó gustosa.
Para cuando acabaron,
las nubes negras cubrian el cielo,
él la acompañó a su casa,
al regreso venía mojándose con la llúvia,
que disimulaba una que otra lágrima,
una de alegría,la otra de tristeza,
por el final casi evidente.
Al llegar a casa el intentó escribir,
primero fueron unos versos apasionados,
que luego tiró a la basura,
demasiado realismo se dijo,
luego se fué al otro extremo,
pero le pareció demasiado ideal,
y tuvieron el mismo destino,
Luego no pudo evitar recordar la voz,
y se puso a llorar y a reir,
y a volver a llorar y reir,
lloraba porque el cielo estaba negro,
reía porque no era tan malo,
lloraba porque había caído del cielo,
reía porque no era tan malo,
lloraba porque nada sería como antes,
reía porque no era tan malo.
Comenzó a ser autoindulgente,
era hombre y esto tenía que pasar,
él era de carne y hueso y no podía seguir,
¿cuanto más podía durar?
eso se empezo a preguntar una y otra vez,
mientras reía y lloraba,
reía porque estaría bueno que dure,
lloraba porque temía que no,
entre risas y llantos cayó exhausto,
y se durmió completamente vestido,
al despertar no olía muy bien y se dió un baño,
se cambió y como no aguantaba la incertidumbre,
y era sábado se fué a buscarla.
Ella no anduvo con rodeos,
le pidió un tiempo para pensarlo,
¿Cuanto tiempo? preguntó él,
ella le contesto que mucho tiempo.
Pasaron unos dias y Daniel desesperaba,
sus astros no hacían nada por consolarlo,
no escribía poemas, no dibujaba,
solo escuchaba música y fumaba,
luego aprendió guitarra y cantaba,
pero su pena no se iba con su voz,
una tarde decidió hacer una despedida,
a su amor,fue una larga serenata solitaria,
luego quemó las fotos, las cartas, los poemas,
y se durmió susurrando una canción.
A la mañana siguiente seguía igual,
solo se preguntaba ¿cuanto tiempo?
como los astros no le contestaban,
los enjuició y los condenó,
los encerró en una caja y los guardó...
en lo alto del ropero,
y quemó todo lo que quedaba.
Luego que pasó un tiempo,
emprendió un negocio,
penso que no solo le ayudaría a sentar cabeza,
sino también a matar el tiempo.
Ella había prometido volver después de un tiempo,
debía volver y el esperaría todo el tiempo.
Pero pasaron los dias ,las semanas,los meses...
y ella no regresaba ¡Cuanto tiempo!
un año!!!grito mirando al cielo,
entonces escucho la voz de María,
-pronto vendrá-dijo claramente,
y entonces se calmó y su animo cambió,
atendía más alegre su negocio,
hasta se arreglaba de camisa y corbata
como nunca antes había hecho,
esperando su llegada.
Era una tarde linda de otoño,
ella apareció bien arreglada,
él la recibió con un enorme hola,
le dió un silencioso abrazo,
ella le traía un atado de cigarrillos,
un chocolate y una carta,
que él leyó sin entender,
y entonces le preguntó...
-¿que significa esto?
y ella le dijo contenta
-que decidí seguir un tiempo más!!!-
para Daniel la respuesta no era suficiente,
¿había esperado un año por un tiempo más?
¿significaba que se separarían de nuevo?
¿le seguía escribiendo el libreto el innombrable?
tomó un saco nuevo del estantería,
se lo dió para que se abrigara,
también le regaló una camisa,
y una pollera muy linda,
y la acompañó hasta su casa,
una vez allí y con mucha delicadeza,
le dijo que ahora era él,
quien necesitaba un tiempo,
pero le adelantó que no sería tanto,
como él que el tuvo que esperar.
Se fué ,y un tiempo después volvió,
con una carta una flor y un chocolate,
ella no entendió la carta,
entonces le preguntó...
¿esto que significa?
-que decidí seguir un tiempo más!!!
y eso fué todo lo que duró la relación,
un tiempo más.
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