lunes, 20 de junio de 2011

Mi religión me lo prohibe

Jorge era creyente si,
pero ya había caído en la cuenta,
que todo se resumía,
en amar a los demás,
como se ama a uno mismo.
Y ante la problemática de,
cuales eran las reglas,
ya había descubierto,
que la conciencia,
era la que dictaba,
las reglas a seguir.
La suya no solo era habladora,
sino muy sabia,
rara vez se equivocaba,
asi que mas que su conciencia,
era mas bien su religión.
En ese sentido podría decirse,
que era muy religioso,
porque era muy conciente,
jamás faltaba a una promesa,
porque lo prometido es deuda,
le decía su conciencia,
podía demorarse un poco,
pero siempre cumplía.
Pero no era frío y calculador,
su conciencia no se lo permitía.
Era mas bien de buen corazón,
generoso y caritativo,
aunque en realidad,
la caridad comienza por casa,
solía decir a menudo,
especialmente cuando,
se otorgaba un permitido.
Era generoso en un sentido amplio,
ya que le permitía a los demás,
pensar de cualquier manera,
en tanto fueran coherentes,
con ellos mismos,
so pena de aguantarse,
las criticas más espontáneas.
"Hay para todos los gustos"
era una de sus frases favoritas,
para concluir alguna discución,
respecto de tal o cual postura.
o "sobre gustos no hay nada escrito"
solía decir cuando veía algo,
que él de ningun modo gustaba.
Pero no era de censurar,
ni de censurarse de modo alguno.
Eso era para él ,el motivo,
del vértigo del pensamiento libre,
y a su vez la balanza equilibrante,
"ni muy muy ni tan tan"
era su juicio anticipado,
sobre todas las cosas.
Aunque "toda regla tiene su excepción"
decía si se quería discutir su hombría,
en esos términos,claro está.
En ese sentido odiaba los extremistas,
porque hacían poner en duda,
la hombría,de quienes no llegaban a tanto.
Era un hombre hecho y derecho,
y ningún extremista,
lo podría poner en duda.
Eso también es censura,
y no se lo podría permitir.
Jorje era estudiante,
lo que no le daba mucho tiempo,
para salidas y aventuras,
Andaba bien en sus estudios,
gracias a que se esmeraba,
en realizar sus tareas,
de tal suerte de descollar,
llegada su oportunidad.
Su más usual contacto con las mujeres,
era a través de las revistas,
de donde las sacaba y pegaba,
por todo su cuarto.
Aunque no era un mujeriego,
por el contrario,
pensaba en relaciones serias,
aunque no había tenido suerte,
con las chicas ultimamente.
Cuando le sobraba algún tiempo,
entablaba una partida de ajedrez,
con algún amigo.
Lo que generalmente,
agotaba su tiempo.
Leía mucho sobre el tema,
mas bien lo estudiaba.
Asi que era un difícil contrincante,
aun para los no tan neófitos.
Pero era sociable,
no se perdía un asado con amigos.
Aunque no era muy gracioso,
tenía buena memoria,
y sus chistes solían ser,
el centro de atracción,
en todas las reuniones.
Patricia era una vecina,
que solía ver en el colectivo,
y que aparte de amena,
le resultaba atractiva,
no podía evitar,
ser muy sociable con ella.
Venían platicando y ella lo pellizcó,
El automáticamente miró,
para todos lados,
Ella le dijo en voz baja,
-¿viste a aquella?-
él asintió con la cabeza,
y le dijo en voz baja,
-es literalmente un manoseo-
siguieron platicando,
y volvió a pellizcarlo,
el volvió a mirar,
y le dijo en voz baja,
-parece que sus líbidos estan altas-
ella comenzó a mover su cabeza,
inquieta, como dudando,
y al ver que la mujer,
le corría la mano al joven,
y este pasaba al fondo,
lo pellizcó nuevamente,
él se acercó a ella,
y ella le dijo en voz baja,
-prometeme una cosa-
-¿que cosa?preguntó
-que nunca me vas a permitir...
dejar pasar una oportunidad asi !!!-
dijo con un énfasis reprimido
para que no se oyera.
-prometido-dijo él
Otro día se volvió a encontrar,
en el colectivo con Patricia,
platicaban como de costumbre,
cuando el tono de voz,
de una pareja cercana,
comenzó a subir marcadamente,
y Patricia lo pellizcó,
y le dijo en voz baja,
-escuchá como discuten-
el comenzó a oirlos,
de tanto en tanto,
mientras seguía su plática,
ella volvió a pellizcarlo,
y le dijo en voz baja,
-parce que el metió la pata-
Pero no había caso,
el no entendía nada,
de lo que oía hablar,
a la pareja cercana,
pensó que Patricia,
tendría un oído más agudizado,
o no prestaba atención,
sobre lo que él conversaba,
Era realmente complicado,
hacer las dos cosas,
la pareja descendió,
y entonces ella le dijo,
-prometeme una cosa-
-¿que cosa? dijo él
-que si alguna vez...
llega a pasar algo...
entre vos y yo...
no se lo contarás a tus amigos-
-prometido-dijo él
Cierta vez venían platicando,
Jorje y Patricia en el colectivo,
una pareja venía besándose,
y la pareja de adelante de ellos,
parecían inquietarse,
sobretodo ella,
se notaba que no eran novios,
solamente amigos,
en un momento dado,
ella le pregunta -¿lo hacemos?
el le dijo que no con la cabeza,
medio tímidamente,
ella desabrochó un botón,
de su camisa y volvió a preguntar,
-¿lo hacemos? casi con impaciencia,
el volvió a negar con la cabeza,
para lugo clavar su mirada,
en la ventanilla,
ella se bajó desairada,
recién entonces Patricia,
le dijo a Jorge,
-¿me prometes una cosa?
-¿que cosa?
-que si alguna vez...
te pido una cosa asi...
no te vas a negar
-prometido- dijo él
mientras caía en la cuenta,
de que Patricia lo estaba,
seduciendo lentamente,
aferrandosé a sus promesas,
asegurandose un si,
y su silencio.
Ese día ellos venían palticando,
como de costumbre en el colectivo,
se vaciaron los asientos,
que estaban frente a ellos,
pero antes que pudieran sentarse,
una pareja se sentó,
el era fisicoculturista,
y ella parecía su novia,
comenzaron a hojear una revista,
de fisicoculturismo,
Patricia no le sacaba los ojos de necima,
a la revista de la pareja,
al tiempo que se acercaba,
cada vez más a Jorge,
ya habían entrecruzado sus piernas,
y ella había notado,
cierta rigidez en él,
justo lo que ella buscaba,
ella más se apoyaba en él,
y los vaivenes del colectivo,
hicieron el resto,
ya se acercaban al punto,
done el se bajaba,
entonces decidió,
tomar la iniciativa,
pensó en la frase más apropiada,
algo que resumiera todo,
lo que él quería ofrecerle,
y entonces profirió,
-¿te puedo invitar algo fuerte?
a lo que ella aceptó gustosa,
entonces bajaron juntos,
y se fueron a su casa.
El afortunadamente tenía,
todo lo necesario,
para una relación ocacional.
Su conciencia no le permitía engañarla,
asi que fue platicando con ella,
tratando de que comprendiera,
sus verdaderas intenciones,
-mirá que es algo verdaderamente fuerte-
-bueno -le contestó sonriente
-me refiero a lo que quiero ofrecerte-
-bueno .le contestó sonriente
entraron en la casa,
subieron las escaleras,
ella dejó su cartera en al silla,
mientras miró una revista,
de chicas en bikini,
que Jorge había olvidado en la mesa,
se desvistió a propósito,
para parecerse a una de ellas,
y quedó en ropa interior,
el se preparó para la ocación,
la tomo por detras,
por la cintura,
y le dijo en voz baja,
-no puedo permitir que dejes pasar,
una oportunidad como esta-
ella le dijo en voz baja
-¿lo hacemos?
el asintió con la cabeza,
y todo acabó en un momento,
de pasión y desenfreno,
ella le dijo-¿no se lo contarás a nadie?
el le dijo-mi religión me lo prohibe.

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