Marcos era creyente,si,
pero no una cosa que dijeramos,
creyente y practicante.
Es decir que no era,
de los que van a misa los domingos.
Pero eso si,Dios vivia con él.
En su corazón,sin dudas.
Y le hablaba a menudo,
cuando menos se lo esperaba.
El también le hablaba a veces,
con la certeza de que lo escucharía.
Pensaba como el común de la gente,
que Dios vivía en todos los corazones,
por lo tanto no era nada extraordinario,
que en el de él también estuviera.
Era su guía personal,
y cuando algo no salía bien,
o al menos no como esperaba,
se solía decir a si mismo,
"los caminos del señor son misteriosos"
aunque la frase sonaba en su mente,
tal como su estado de ánimo.
Siempre trataba de ponerle,
un poco de buena actitud a su vida,
pensando que el Señor,
sabría valorar su buena voluntad,
en seguir por sus caminos.
Su debilidad eran las mujeres,
ah como pensaba en ellas,
como las miraba,
como le gustaban sus curvas,
que tentadoras eran para él,
pero no tenía suerte con ellas.
A menudo cuando hablaba con el señor,
quería tocar ese tema,
el de las mujeres,
pensaba que no podia haber,
mejor consejero sobre el tema,
"no es bueno que el hombre este solo"
pensaba fuertemente para que lo oyera,
pero el Señor se llamba al silencio,
y desaparecía como para navidad.
Porque el sabía pedirle cosas,
para navidad,pequeñeces.
cierta vez venía caminando,
ya sin cigarrillos y sin dinero,
le dijo al Señor,
tu sabes mis necesidades Señor,
y que soy humilde y no pido mucho,
tan solo que aparezca un cigarrillo,
y llegó a su casa sin encontrar nada,
pero su madre le había dejado,
un cartel que decía,
sali de compras,vuelvo pronto,
te dejo unos cigarrillos,
y había un atado de cigarrillos,
sobre la mesa junto al cartel.
Fue entonces cuando reparó,
que el señor estaba en todos los corazones,
y podía convencerlos de hacer el bien,
y se dijo a si mismo,
"el Señor es mi pastor...
nada me puede faltar"
Excepto una mujer !!!
pensó fuertemente para ver,
si el Señor se daba por aludido.
Si Señor,las mujeres eran todo un tema,
él pensaba que eran,
como un supermercado de mimos,
caricias y besos,
de esos que no se les acaba el stock,
es más algunas parecían tener de oferta,
ciertos productos muy apetecibles,
pero ese ya era otro tema,
era como tener hambre,
y pedir una vaca,
no podía pedirle eso al Señor.
Pero que bien que lucian sus productos,
en algunos de esos supermercados,
a veces se decía a si mismo,
¿se podrá tocar la mercadería?
Pero ya se imaginaba la respuesta,
"política de la casa del Señor,
la mercadería no se toca"
Cuando pensaba en lo que podría hacer,
con lo que algunas mujeres llevaban,
se decía ,es toda una juguetería...
para este pobre pibe.
Y en el colectivo,
si subía alguna de esas,
y por casualidad estaba cerca,
se decía "es el sueño del pibe"
llevarse la juguetería a su casa.
Era tan patética su asociación,
de una cosa con la otra,
que al ver una propaganda de juguetes,
muy sofisticados y costosos,
se decía "es la lujuría"
como si de una mujer se tratara.
El supermercado era todo un tema,
para su pensamiento sobre ellas,
una chica podía tener muy buenas pechugas,
o cintura de pollo,
tener muy buenos duraznos,
o solo limones,
tener un jamonazo barbaro,
o solo vender pescado,
tener polenta o ser una anchoa,
y un sin fin de asociaciones parecidas.
Que hambre que le tengo,
era su pensamiento casi usual,
hasta era posible que tuviera hambre,
en serio solo de verlas.
Miraba el cielo y decía,
no es justo que pase hambre,
habiendo tanta carne.
Probablemente eso era lo que lo hacía comer,
como un desenfrenado en la mesa.
Tanto que le costaba,mantener la linea.
Las chicas no eran lindas o feas,
solo eran ricas o insulsas.
Un piropo suyo era "que ricura"
o "cosita rica" mas habitualmente.
Andar antojado de algo rico,
era de lo mas normal.
Asi que los Kioscos eran,
parte del repertorio,
a la hora de un piropo,
una chica podía ser un "bombon"
un "bombonazo" o un "caramelito"
rara vez pensaba en ellas,
de otra manera.
Aquella mañana salió,
a buscar cigarrillos y sintió su voz,
-Creo que te hace falta algo-
encontró un cigarrillo,
nuevo en el suelo y lo levantó,
mientras lo encendía,
penso fuertemente,
seguro de que era el momento,
más adecuado para decirlo,
-si, no digo una vaca pero...
un bombon aunque mas no sea-
pero no hubo respuesta.
Llegó de regreso a casa,
y se encontró con una sorpresa,
sintió la voz de una mujer,
que le decía-estas fumando mucho-
la buscó por toda la casa,
pero no la encontró,
refunfuñando dijo,
esta se debe creer que es mi madre,
-solo esto me faltaba no?
y ella -no soy tu madre-
-y quien entonces? la Virgen María?
y ella-no tampoco soy la Virgen-
estupefacto dijo-Jesus!!!
y ella-no esta escuchándote-
-ah bueno se puso una secretaría!!!
exclamó sorprendido,
-Cuánto tiempo estaremos así?
preguntó impaciente,
y ella- no lo sé-
la respuesta no era lo que esperaba,
pero igual lo tranquilizó.
Se quedó pensando en Dios,
¿dónde se habría ido?
¿porqué dejar una secretaria?
A juzgar por lo útimo que dijo,
tal vez fué a buscar un bomboncito !!!
pensaba golosamente.
Sería bueno prepararse entonces,
se dió un baño y se cambió,
salió a caminar sin apuros,
miraba todo sin perdese detalles,
buscaba una señal,un camino,
¿cuánto podría demorarse?
¿dónde sería el encuentro?
A medida que veía como pasaban,
las chicas por la calle,
mas se preguntaba,
¿cómo sabré que es ella?
Al llegar a la Plaza,
la escuchó a ella otra vez,
-¿es esto lo que estabas buscando?-
Miró hacia todas partes,
como no veía ninguna mujer,
siguió escrutando todo,
unos pasos más adelante,
encontró un cigarrillo nuevo,
lo levantó y lo guardó pensativo,
recien entonces le contestó,
-probablemente,probablemente-
mientras pensaba que era una señal,
por fin una señal,sin dudas.
Se sentó en un banco de la Plaza,
Seguro que allí sería el encuentro,
mientras pensaba -un bomboncito!!!
Nada pasó ese día,
pero siguió concurriendo a la Plaza,
por varios días más,
seguro que no podía estar equivocado,
la señal había sido clara,
debía ser en la Plaza,
pero todavía tenía una duda,
¿cómo sabría que era ella?
¿habría otra señal?
pensó que no encontraría un cartel,
como el que dejara su madre,
que dijera claramente,
esta es tu chica,
tampoco confiaba en la secretaria,
pero no podía evitar tentarse,
cuando pasaba el diariero,
tal vez encontara una respuesta,
auque más no sea en el horóscopo.
Lo ponía sobre su falda,
para evitar taparse la cara,
y que no lo viera,
leia todos los signos,
por si acaso en uno,
dijera que encontraría su pareja,
entonces si ella era de ese signo,
bien podría ser la señal,
que tanto estaba esperando.
Despues de todo era usual,
conocer a alguien nuevo,
y despues de presentarse,
preguntarle su signo,
pasaría desapercibido,
seguramente daría resultado.
Ese día se acicaló,
como de costumbre y salió,
rumbo al lugar del encuentro,
encontró al diariero en el camino,
no pudo esperar y lo compró,
mientras caminaba,
leía impacientemente,
hasta que encontró el mensaje,
"conoceras al amor de tu vida"
correspondía a Escorpio,
se sentó en un banco,
cerca de un bombon,una ricura,
pasaron los minutos,
sin que ella reparara en él,
entonces encendió un cigarrillo,
ella metió su mano en su cartera,
saco un cigarrillo,
y luego le pidió fuego,
él no podía esperar más,
quería saber si era ella,
entonces le preguntó,
¿sos de Escorpio?
a lo que ella contestó,
con una sonrisa-si-
rapidamente se presentó,
-yo soy Marcos-
ella le extendió la mano,
al tiempo que le dijo,
-yo soy Verónica-
y así comenzaron la plática,
que duró largo rato,
como era vecina del lugar,
luego la acompañó a su casa.
Pasaron los días de Marcos,
muy plácida y detenidamente.
Cada momento junto a Verónica,
le parecía un siglo,
sobretodo los momentos,
de caricias y besos.
Exceptuando cuando él,
pensaba en acariciar sus...
bellas voluptuosidades,
entonces casi siempre,
la escuchaba a ella decir,
-no deberías hacer eso todavía-
era "la secretaria del Señor"
quien otra podría ser,
él pensaba fuertemente,
-eres una criticona!!!
pero eso no parecía hacerla cambiar,
pues no había ocasión,
en que no se lo recordara.
El a veces dudaba de que fuera mujer,
y en ocaciones pensaba,
que tal vez fuera asexuada,
como los ángeles,
solo esto último,
lo hacía ser mas paciente.
Pero para su suerte,
Verónica era muy mimosa,
y gustaba de sus caricias,
y él no escondía sus intenciones,
es más, osaba propinarle algunas,
de esas que él tanto gustaba,
pese a las amonestaciones,
de "la secretaria del Señor"
las relaciones con "la secretaria"
eran cada vez peores,
sobretodo cuando el pensaba,
en ir un poco más lejos aún,
cosa que no podía sacar de su mente,
y consecuentemente,
las amonestaciones eran mas severas.
la tensión era tal,
que ya se trataban de usted.
El extrañaba al Señor,
él comprendería sin duda,
sus pasiones y necesidades,
no como esta mujer,
que se parecía tanto a un ángel,
como una arpía !!!
Eran dias de verano,
estaba junto a Verónica,
a solas en el jardín,
tomando un poco de sol,
No tardaron en caer en besos,
y caricias apasionadas,
Ella no tardó en amonestarlo,
-lo que usted esta planeando -
-es un pecado-
él hizo oidos sordos,
y continuó acariciándola
ella prosiguió...
-si no quiere escucharme...
-vayase usted al diablo-
él ya lanzado sobre Verónica,
y harto de sermones,
y amonestaciones le contestó
-Vaya Usted con Dios-
Amores y locuras
Cuentos cortos
lunes, 20 de junio de 2011
Un tiempo más
Daniel era un joven con dotes artísticas,
a veces gustaba dibujar una suerte de cronopios,
otras veces laminas enteras que a veces regalaba,
y otras veces guardaba como fotos de su imaginación.
Tambien escribía versos a menudo,
que unas veces formaban poemas y otras quedaban sueltos,
pero siempre los guardaba en un libro,
que gustaba repasar como si fuera un diario personal.
Era el Año Mariano cuando sintió el llamado,
fué como si se le inflara el alma,
se le despertaran los sentidos,
en su libro escribió...
Oir voces no me espanta
ya he escuchado tantas
pero la tuya me encanta
tu de tan pura eres santa
Sintió que debía tomar mayor compromiso con la verdad,
buscarla a diestra y siniestra,de dia y de noche,
encontrarla en todas las partes en que estuviera,
si la verdad fuera una mujer debería casarse con ella.
Al respecto escribió...
no se si tu serás mia
pero se que algun día
te diré que te quería
que ese amor no lo medía
Fueron tiempos de muchos cambios,
comenzó a comprar libros en su mayoría esotéricos,
pronto tendría más de un centenar y medio,
en su mayoría completamente leídos.
Por de pronto para Daniel era mucho amor,
estar enamorado del amor,de María y la Verdad.
No tardó en darse cuenta que María,
no le hablaría muy seguido,
y que a La Verdad ,había que tirarle la lengua,
para que dijera algo.
Pero eso no cambiaba en nada lo que sentía.
Esto de tirarle la lengua es una forma de decir,
por decir que utilizaba toda clase de logica
para allar lo que La Verdad quería decirle.
Tomaba muy en serio las palabras que escuchaba,
las que leía o le venían a la mente,
y las escudriñaba como quien busca en la piedra del río,
el rastro de oro,lavándola una y otra vez,
hasta desmenuzarla entre sus dedos.
A veces escribía notas y a veces la idealizaba tanto,
que hasta figuraba en sus versos,
como tratando de que ella encontrase su amor...
Musa que tengo de heredad
yo te llamaré mi Verdad
Ada que no tienes edad
me allarás,si,en mi buscad
Como de sus tres amores solo conocía a una,
le gustaba repetirse un versito que aprendió de niño,
cuando miraba el cielo por las noches...
Ahi estan las tres Marías...
la que se da vuelta es la mía
pues en cierto modo era correcto decirlo de ese modo,
y a él lo enorgullecía y lo sumía en un sopor agradable.
Entre sus estudios no faltó la Astrología,
su cuarto estaba adornado de mapas astrales,
esto le abrió los ojos al universo,
era sin duda un nuevo amor, una nueva pasión,
que lo invitaba a mirar el cielo cada noche,
con la esperanza de descubrir sus secretos.
Con el tiempo y mucho estudio,
podía leer esos simbolos como un libro,
y pasarse horas enteras mirando solo un mapa astral.
También lo llevó a pensar en el bien y en el mal,
puesto que estos simbolos escondían el secreto,
de cualquiera de los dos,porque ambos podían suceder.
Cierta vez escribió...
De sus secretos querría
ser su amo por las noches
y ser su rey en el día
sin que quedaran reproches
del bien y el mal yo diría
que el universo lo sabe
que a nadie le tocaría
si de verdad no le cabe
Estos pensamientos le surgían mas por la ley,
de"causa y efecto" en realidad,
que por una suerte de "determinismo",
en el que nunca reparó lo suficiente,
tal vez por su afán de escudriñar los secretos,
que el universo guardaba en los astros.
Realizarse un Horóscopo,
era algo casi cotidiano,
Interpretarlo un desafío a diario.
Era una mañana serena de primavera,
neptuno hacía suponer un contacto espiritual,
Daniel no demoró en suponer que sería María,
y efectivamente tiempo después la escuchó,
le dijo clara y escuetamente...
-tal parece que tendremos compañía-
Todavía embelezado con su voz,
pero ávido de mas información,
buscó las respuestas en su horóscopo,
Tendremos es mucha gente se dijo,
quien tendrá de compañía María?
parecía la frase un alerta,
Plutón le hacía creer en algo siniestro,
y mercurio que no entendería bien,
entonces rápidamente se dió cuenta,
que solo había una figura siniestra,
capaz de confundirlo lo suficiente,
quien hubiera osado desnudar la verdad,
necesariamente lo encontraría,
más tarde o más temprano,
mejor era ni pensar en su nombre,
no sea cosa que crea que lo invocaba,
¿quien sería el osado en hacerlo?
pues no Daniel,no,él no lo haría.
Entonces se puso a orar un largo rato,
Y después pasó un tiempo pensando,
por donde vendría? para que?
No pasó mucho tiempo antes de oirlo decir...
-ya estoy aquí-
Su primera reacción fué cerrar su cuarto
y salir a la calle a caminar,
eso solía tranquilizarlo,
pero unas cuadras mas allá volvió a oirlo,
-estoy aquí-
Mientras caminaba pensaba en eso,
aquí? dónde? y recordó una frase,
hay otros mundos ,pero todos estan en este,
entonces se dió cuenta, aquí,
en este mundo con seguridad,
para cuando acabó de pensar esto,
estaba en la puerta de una casa,
donde había una fiesta de jóvenes,
reconoció a algunos y comenzó a charlar,
pese a que estaba intranquilo,
aceptó entrar al baile,
en donde esa noche conoció,
a una mujer que amaría durante años,
le diremos Mili como a él le gustaba,
que provenía de Mi-Lin-da.
Bueno se dijo a si mismo,
parece que tendremos compañía,
como había escuchado de María,
que con tan solo recordar su voz,
se tranquilizaba y pensaba,
tendremeos es mucha gente,
mirá vos a quien voy a tener yo de compañía!!!
para sumarle tranquilidad recordó a venus,
que estaba en su casa cinco,
y eso era seguro un amor en puerta,
y olvidó todo lo demás,
y se dedico a coquetearle a ella,
cosa que logró con éxito,
y al cabo de un rato,
ya estaba de novio con Mili,
A quien acompañó hasta su casa,
para luego regresar a la suya,
con un nuevo amor,Mili.
Esa noche antes de dormir escribió...
si mis manos tomaran tus manos
si mis pasos besaran los tuyos
si mi pelo enredado en el tuyo
iluminara tus ojos cercanos
ya mi corazón no sería
un corazón que late en vano
No obstante su embelezamiento,
oró un largo rato y dió gracias,
antes de dormirse esa noche.
En la mañana repasó su escrito,
y se sintió satisfecho,
por lo sucedido el día anterior,
oró nuevamente y dió gracias otra vez,
entonces escuchó la voz de María,
que le decía claramente,
-eso no es todo-
e inmediatamente recordó la otra voz,
-aqui estoy- una y otra vez,
tomo lapiz y papel y comenzó a dibujar,
lo que sería un tetragramatón,
escribió en el, el nombre de Dios,
y lo pegó en la puerta,
y luego hizo otro igual,
y lo pegó en la ventana.
y rezó tanto que se durmió de nuevo.
Al despertar,se sintió muy bien,
Como en un éxtasis profundo,
y pensaba en como hacer,
para no abandonar ese estado,
mantendría los talismanes y oraría todas las noches.
Pero poco tiempo después la recordó a Mili,
entonces todo se volvió problemático de nuevo,
eran novios,un hombre y una mujer,
era casi seguro que no podría mantener ese estado,
por mucho tiempo,por mucho que quiciera,
él la amaba y ya podía adivinar,
por donde el que no quería mencionar,
le encontraría el lado flaco,
antes de que pudiera darse cuenta.
Entonces pensando en cuentas,
decidió arreglar sus cuentas con Dios,
y a la primera oportunidad que tuvo,
se fue con Mili a la iglesia,
y regresaron tan puros como niños.
El le confesó su intención,
de respetarla hasta el matrimonio,
ella lo aceptó gustosa,
y él quedó mucho más tranquilo,
ya que el que no queria mencionar,
estaría lejos por mucho tiempo.
Tiempo.Cuanto tiempo? se preguntó,
y volvió a buscar respuestas en los astros
mucho calculos muchos gráficos y...
todo para llegar a la conclusión,
que ese estaría siempre por ahí,
y que todo duraría lo que ellos quicieran,
porque siempre podrían hacerlo,
mantener esa pureza hasta el dia aquel,
que pudieran unirse en matrimonio.
Y todas las tardes se vieron,
durante mucho tiempo,
y no faltaron los poemas,
ni las flores,ni los besos.
Durante un tiempo entonces,
fue un amor puro,no solo religiosamente,
sino que su carácter asexuado,
con una vestimenta unisex de ambos,
y una no distincion de genero,
en los roles de la pareja,
lo hacían mas puro y genuino,
estaban al último grito de la moda,
eran ,como les gustaba decir,la pareja diez.
Y llevaban mucho tiempo así,
tanto que otras parejas de su edad,
ya se habían casado,
y ellos seguían en su idilio,
parejas más jóvenes aún,
ya estaban esperando hijos,
en tanto ellos seguían su largo romance.
No obstante el éxito personal,
Daniel no había olvidado colocar,
talismanes como los de su cuarto,
en el cuarto de ella,
advirtiendolé de los peligros,
y además le hacía el mapa astral,
y le auguraba tanto lo bueno,
como lo malo que podria ocurrir,
convencido de que había sido,
una buena estrategia hasta ahora,
para convencerla de que hacer,
y que no hacer sin mencionar a Dios.
Porque hombre prevenido vale por dos,
Dios perdona, el Destino no,
y si uno toma por mal camino,
le llega lo malo del destino,
y eso había dado resultado.
Aquella tarde estuvieron solos,
Fue una tarde apasionada,
llena de besos y mimos y caricias,
ambos estaban encendidos de amor,
ambos querían demostrarse su amor,
ambos buscaban desahogar sus pasiones,
en besos y mimos y caricias,
que los enardecía más aún,
y en un momento dado volvio a escuchar la voz
-aqui estoy- y se alejó de ella un poco,
ella tomo la iniciativa y le dijo,
-¿me deseas?-
él le respondió sin dudar,
-te deseo tanto que me daria verguenza,
que supieras que tanto,-
-¿entonces?-
él entonces la abrazó fuerte por un momento,
mientras pensaba en las palabras de ella,
parecían escritas por el mismisimo innombrable,
el sol ya se había ido,
por la ventana se veía una fina luna,
como una tibia sonrisa,
ella tomo nuevamente la iniciativa,
con caricias mas apasionadas todavía,
él se entregó a la pasión,
ella lo aceptó gustosa.
Para cuando acabaron,
las nubes negras cubrian el cielo,
él la acompañó a su casa,
al regreso venía mojándose con la llúvia,
que disimulaba una que otra lágrima,
una de alegría,la otra de tristeza,
por el final casi evidente.
Al llegar a casa el intentó escribir,
primero fueron unos versos apasionados,
que luego tiró a la basura,
demasiado realismo se dijo,
luego se fué al otro extremo,
pero le pareció demasiado ideal,
y tuvieron el mismo destino,
Luego no pudo evitar recordar la voz,
y se puso a llorar y a reir,
y a volver a llorar y reir,
lloraba porque el cielo estaba negro,
reía porque no era tan malo,
lloraba porque había caído del cielo,
reía porque no era tan malo,
lloraba porque nada sería como antes,
reía porque no era tan malo.
Comenzó a ser autoindulgente,
era hombre y esto tenía que pasar,
él era de carne y hueso y no podía seguir,
¿cuanto más podía durar?
eso se empezo a preguntar una y otra vez,
mientras reía y lloraba,
reía porque estaría bueno que dure,
lloraba porque temía que no,
entre risas y llantos cayó exhausto,
y se durmió completamente vestido,
al despertar no olía muy bien y se dió un baño,
se cambió y como no aguantaba la incertidumbre,
y era sábado se fué a buscarla.
Ella no anduvo con rodeos,
le pidió un tiempo para pensarlo,
¿Cuanto tiempo? preguntó él,
ella le contesto que mucho tiempo.
Pasaron unos dias y Daniel desesperaba,
sus astros no hacían nada por consolarlo,
no escribía poemas, no dibujaba,
solo escuchaba música y fumaba,
luego aprendió guitarra y cantaba,
pero su pena no se iba con su voz,
una tarde decidió hacer una despedida,
a su amor,fue una larga serenata solitaria,
luego quemó las fotos, las cartas, los poemas,
y se durmió susurrando una canción.
A la mañana siguiente seguía igual,
solo se preguntaba ¿cuanto tiempo?
como los astros no le contestaban,
los enjuició y los condenó,
los encerró en una caja y los guardó...
en lo alto del ropero,
y quemó todo lo que quedaba.
Luego que pasó un tiempo,
emprendió un negocio,
penso que no solo le ayudaría a sentar cabeza,
sino también a matar el tiempo.
Ella había prometido volver después de un tiempo,
debía volver y el esperaría todo el tiempo.
Pero pasaron los dias ,las semanas,los meses...
y ella no regresaba ¡Cuanto tiempo!
un año!!!grito mirando al cielo,
entonces escucho la voz de María,
-pronto vendrá-dijo claramente,
y entonces se calmó y su animo cambió,
atendía más alegre su negocio,
hasta se arreglaba de camisa y corbata
como nunca antes había hecho,
esperando su llegada.
Era una tarde linda de otoño,
ella apareció bien arreglada,
él la recibió con un enorme hola,
le dió un silencioso abrazo,
ella le traía un atado de cigarrillos,
un chocolate y una carta,
que él leyó sin entender,
y entonces le preguntó...
-¿que significa esto?
y ella le dijo contenta
-que decidí seguir un tiempo más!!!-
para Daniel la respuesta no era suficiente,
¿había esperado un año por un tiempo más?
¿significaba que se separarían de nuevo?
¿le seguía escribiendo el libreto el innombrable?
tomó un saco nuevo del estantería,
se lo dió para que se abrigara,
también le regaló una camisa,
y una pollera muy linda,
y la acompañó hasta su casa,
una vez allí y con mucha delicadeza,
le dijo que ahora era él,
quien necesitaba un tiempo,
pero le adelantó que no sería tanto,
como él que el tuvo que esperar.
Se fué ,y un tiempo después volvió,
con una carta una flor y un chocolate,
ella no entendió la carta,
entonces le preguntó...
¿esto que significa?
-que decidí seguir un tiempo más!!!
y eso fué todo lo que duró la relación,
un tiempo más.
a veces gustaba dibujar una suerte de cronopios,
otras veces laminas enteras que a veces regalaba,
y otras veces guardaba como fotos de su imaginación.
Tambien escribía versos a menudo,
que unas veces formaban poemas y otras quedaban sueltos,
pero siempre los guardaba en un libro,
que gustaba repasar como si fuera un diario personal.
Era el Año Mariano cuando sintió el llamado,
fué como si se le inflara el alma,
se le despertaran los sentidos,
en su libro escribió...
Oir voces no me espanta
ya he escuchado tantas
pero la tuya me encanta
tu de tan pura eres santa
Sintió que debía tomar mayor compromiso con la verdad,
buscarla a diestra y siniestra,de dia y de noche,
encontrarla en todas las partes en que estuviera,
si la verdad fuera una mujer debería casarse con ella.
Al respecto escribió...
no se si tu serás mia
pero se que algun día
te diré que te quería
que ese amor no lo medía
Fueron tiempos de muchos cambios,
comenzó a comprar libros en su mayoría esotéricos,
pronto tendría más de un centenar y medio,
en su mayoría completamente leídos.
Por de pronto para Daniel era mucho amor,
estar enamorado del amor,de María y la Verdad.
No tardó en darse cuenta que María,
no le hablaría muy seguido,
y que a La Verdad ,había que tirarle la lengua,
para que dijera algo.
Pero eso no cambiaba en nada lo que sentía.
Esto de tirarle la lengua es una forma de decir,
por decir que utilizaba toda clase de logica
para allar lo que La Verdad quería decirle.
Tomaba muy en serio las palabras que escuchaba,
las que leía o le venían a la mente,
y las escudriñaba como quien busca en la piedra del río,
el rastro de oro,lavándola una y otra vez,
hasta desmenuzarla entre sus dedos.
A veces escribía notas y a veces la idealizaba tanto,
que hasta figuraba en sus versos,
como tratando de que ella encontrase su amor...
Musa que tengo de heredad
yo te llamaré mi Verdad
Ada que no tienes edad
me allarás,si,en mi buscad
Como de sus tres amores solo conocía a una,
le gustaba repetirse un versito que aprendió de niño,
cuando miraba el cielo por las noches...
Ahi estan las tres Marías...
la que se da vuelta es la mía
pues en cierto modo era correcto decirlo de ese modo,
y a él lo enorgullecía y lo sumía en un sopor agradable.
Entre sus estudios no faltó la Astrología,
su cuarto estaba adornado de mapas astrales,
esto le abrió los ojos al universo,
era sin duda un nuevo amor, una nueva pasión,
que lo invitaba a mirar el cielo cada noche,
con la esperanza de descubrir sus secretos.
Con el tiempo y mucho estudio,
podía leer esos simbolos como un libro,
y pasarse horas enteras mirando solo un mapa astral.
También lo llevó a pensar en el bien y en el mal,
puesto que estos simbolos escondían el secreto,
de cualquiera de los dos,porque ambos podían suceder.
Cierta vez escribió...
De sus secretos querría
ser su amo por las noches
y ser su rey en el día
sin que quedaran reproches
del bien y el mal yo diría
que el universo lo sabe
que a nadie le tocaría
si de verdad no le cabe
Estos pensamientos le surgían mas por la ley,
de"causa y efecto" en realidad,
que por una suerte de "determinismo",
en el que nunca reparó lo suficiente,
tal vez por su afán de escudriñar los secretos,
que el universo guardaba en los astros.
Realizarse un Horóscopo,
era algo casi cotidiano,
Interpretarlo un desafío a diario.
Era una mañana serena de primavera,
neptuno hacía suponer un contacto espiritual,
Daniel no demoró en suponer que sería María,
y efectivamente tiempo después la escuchó,
le dijo clara y escuetamente...
-tal parece que tendremos compañía-
Todavía embelezado con su voz,
pero ávido de mas información,
buscó las respuestas en su horóscopo,
Tendremos es mucha gente se dijo,
quien tendrá de compañía María?
parecía la frase un alerta,
Plutón le hacía creer en algo siniestro,
y mercurio que no entendería bien,
entonces rápidamente se dió cuenta,
que solo había una figura siniestra,
capaz de confundirlo lo suficiente,
quien hubiera osado desnudar la verdad,
necesariamente lo encontraría,
más tarde o más temprano,
mejor era ni pensar en su nombre,
no sea cosa que crea que lo invocaba,
¿quien sería el osado en hacerlo?
pues no Daniel,no,él no lo haría.
Entonces se puso a orar un largo rato,
Y después pasó un tiempo pensando,
por donde vendría? para que?
No pasó mucho tiempo antes de oirlo decir...
-ya estoy aquí-
Su primera reacción fué cerrar su cuarto
y salir a la calle a caminar,
eso solía tranquilizarlo,
pero unas cuadras mas allá volvió a oirlo,
-estoy aquí-
Mientras caminaba pensaba en eso,
aquí? dónde? y recordó una frase,
hay otros mundos ,pero todos estan en este,
entonces se dió cuenta, aquí,
en este mundo con seguridad,
para cuando acabó de pensar esto,
estaba en la puerta de una casa,
donde había una fiesta de jóvenes,
reconoció a algunos y comenzó a charlar,
pese a que estaba intranquilo,
aceptó entrar al baile,
en donde esa noche conoció,
a una mujer que amaría durante años,
le diremos Mili como a él le gustaba,
que provenía de Mi-Lin-da.
Bueno se dijo a si mismo,
parece que tendremos compañía,
como había escuchado de María,
que con tan solo recordar su voz,
se tranquilizaba y pensaba,
tendremeos es mucha gente,
mirá vos a quien voy a tener yo de compañía!!!
para sumarle tranquilidad recordó a venus,
que estaba en su casa cinco,
y eso era seguro un amor en puerta,
y olvidó todo lo demás,
y se dedico a coquetearle a ella,
cosa que logró con éxito,
y al cabo de un rato,
ya estaba de novio con Mili,
A quien acompañó hasta su casa,
para luego regresar a la suya,
con un nuevo amor,Mili.
Esa noche antes de dormir escribió...
si mis manos tomaran tus manos
si mis pasos besaran los tuyos
si mi pelo enredado en el tuyo
iluminara tus ojos cercanos
ya mi corazón no sería
un corazón que late en vano
No obstante su embelezamiento,
oró un largo rato y dió gracias,
antes de dormirse esa noche.
En la mañana repasó su escrito,
y se sintió satisfecho,
por lo sucedido el día anterior,
oró nuevamente y dió gracias otra vez,
entonces escuchó la voz de María,
que le decía claramente,
-eso no es todo-
e inmediatamente recordó la otra voz,
-aqui estoy- una y otra vez,
tomo lapiz y papel y comenzó a dibujar,
lo que sería un tetragramatón,
escribió en el, el nombre de Dios,
y lo pegó en la puerta,
y luego hizo otro igual,
y lo pegó en la ventana.
y rezó tanto que se durmió de nuevo.
Al despertar,se sintió muy bien,
Como en un éxtasis profundo,
y pensaba en como hacer,
para no abandonar ese estado,
mantendría los talismanes y oraría todas las noches.
Pero poco tiempo después la recordó a Mili,
entonces todo se volvió problemático de nuevo,
eran novios,un hombre y una mujer,
era casi seguro que no podría mantener ese estado,
por mucho tiempo,por mucho que quiciera,
él la amaba y ya podía adivinar,
por donde el que no quería mencionar,
le encontraría el lado flaco,
antes de que pudiera darse cuenta.
Entonces pensando en cuentas,
decidió arreglar sus cuentas con Dios,
y a la primera oportunidad que tuvo,
se fue con Mili a la iglesia,
y regresaron tan puros como niños.
El le confesó su intención,
de respetarla hasta el matrimonio,
ella lo aceptó gustosa,
y él quedó mucho más tranquilo,
ya que el que no queria mencionar,
estaría lejos por mucho tiempo.
Tiempo.Cuanto tiempo? se preguntó,
y volvió a buscar respuestas en los astros
mucho calculos muchos gráficos y...
todo para llegar a la conclusión,
que ese estaría siempre por ahí,
y que todo duraría lo que ellos quicieran,
porque siempre podrían hacerlo,
mantener esa pureza hasta el dia aquel,
que pudieran unirse en matrimonio.
Y todas las tardes se vieron,
durante mucho tiempo,
y no faltaron los poemas,
ni las flores,ni los besos.
Durante un tiempo entonces,
fue un amor puro,no solo religiosamente,
sino que su carácter asexuado,
con una vestimenta unisex de ambos,
y una no distincion de genero,
en los roles de la pareja,
lo hacían mas puro y genuino,
estaban al último grito de la moda,
eran ,como les gustaba decir,la pareja diez.
Y llevaban mucho tiempo así,
tanto que otras parejas de su edad,
ya se habían casado,
y ellos seguían en su idilio,
parejas más jóvenes aún,
ya estaban esperando hijos,
en tanto ellos seguían su largo romance.
No obstante el éxito personal,
Daniel no había olvidado colocar,
talismanes como los de su cuarto,
en el cuarto de ella,
advirtiendolé de los peligros,
y además le hacía el mapa astral,
y le auguraba tanto lo bueno,
como lo malo que podria ocurrir,
convencido de que había sido,
una buena estrategia hasta ahora,
para convencerla de que hacer,
y que no hacer sin mencionar a Dios.
Porque hombre prevenido vale por dos,
Dios perdona, el Destino no,
y si uno toma por mal camino,
le llega lo malo del destino,
y eso había dado resultado.
Aquella tarde estuvieron solos,
Fue una tarde apasionada,
llena de besos y mimos y caricias,
ambos estaban encendidos de amor,
ambos querían demostrarse su amor,
ambos buscaban desahogar sus pasiones,
en besos y mimos y caricias,
que los enardecía más aún,
y en un momento dado volvio a escuchar la voz
-aqui estoy- y se alejó de ella un poco,
ella tomo la iniciativa y le dijo,
-¿me deseas?-
él le respondió sin dudar,
-te deseo tanto que me daria verguenza,
que supieras que tanto,-
-¿entonces?-
él entonces la abrazó fuerte por un momento,
mientras pensaba en las palabras de ella,
parecían escritas por el mismisimo innombrable,
el sol ya se había ido,
por la ventana se veía una fina luna,
como una tibia sonrisa,
ella tomo nuevamente la iniciativa,
con caricias mas apasionadas todavía,
él se entregó a la pasión,
ella lo aceptó gustosa.
Para cuando acabaron,
las nubes negras cubrian el cielo,
él la acompañó a su casa,
al regreso venía mojándose con la llúvia,
que disimulaba una que otra lágrima,
una de alegría,la otra de tristeza,
por el final casi evidente.
Al llegar a casa el intentó escribir,
primero fueron unos versos apasionados,
que luego tiró a la basura,
demasiado realismo se dijo,
luego se fué al otro extremo,
pero le pareció demasiado ideal,
y tuvieron el mismo destino,
Luego no pudo evitar recordar la voz,
y se puso a llorar y a reir,
y a volver a llorar y reir,
lloraba porque el cielo estaba negro,
reía porque no era tan malo,
lloraba porque había caído del cielo,
reía porque no era tan malo,
lloraba porque nada sería como antes,
reía porque no era tan malo.
Comenzó a ser autoindulgente,
era hombre y esto tenía que pasar,
él era de carne y hueso y no podía seguir,
¿cuanto más podía durar?
eso se empezo a preguntar una y otra vez,
mientras reía y lloraba,
reía porque estaría bueno que dure,
lloraba porque temía que no,
entre risas y llantos cayó exhausto,
y se durmió completamente vestido,
al despertar no olía muy bien y se dió un baño,
se cambió y como no aguantaba la incertidumbre,
y era sábado se fué a buscarla.
Ella no anduvo con rodeos,
le pidió un tiempo para pensarlo,
¿Cuanto tiempo? preguntó él,
ella le contesto que mucho tiempo.
Pasaron unos dias y Daniel desesperaba,
sus astros no hacían nada por consolarlo,
no escribía poemas, no dibujaba,
solo escuchaba música y fumaba,
luego aprendió guitarra y cantaba,
pero su pena no se iba con su voz,
una tarde decidió hacer una despedida,
a su amor,fue una larga serenata solitaria,
luego quemó las fotos, las cartas, los poemas,
y se durmió susurrando una canción.
A la mañana siguiente seguía igual,
solo se preguntaba ¿cuanto tiempo?
como los astros no le contestaban,
los enjuició y los condenó,
los encerró en una caja y los guardó...
en lo alto del ropero,
y quemó todo lo que quedaba.
Luego que pasó un tiempo,
emprendió un negocio,
penso que no solo le ayudaría a sentar cabeza,
sino también a matar el tiempo.
Ella había prometido volver después de un tiempo,
debía volver y el esperaría todo el tiempo.
Pero pasaron los dias ,las semanas,los meses...
y ella no regresaba ¡Cuanto tiempo!
un año!!!grito mirando al cielo,
entonces escucho la voz de María,
-pronto vendrá-dijo claramente,
y entonces se calmó y su animo cambió,
atendía más alegre su negocio,
hasta se arreglaba de camisa y corbata
como nunca antes había hecho,
esperando su llegada.
Era una tarde linda de otoño,
ella apareció bien arreglada,
él la recibió con un enorme hola,
le dió un silencioso abrazo,
ella le traía un atado de cigarrillos,
un chocolate y una carta,
que él leyó sin entender,
y entonces le preguntó...
-¿que significa esto?
y ella le dijo contenta
-que decidí seguir un tiempo más!!!-
para Daniel la respuesta no era suficiente,
¿había esperado un año por un tiempo más?
¿significaba que se separarían de nuevo?
¿le seguía escribiendo el libreto el innombrable?
tomó un saco nuevo del estantería,
se lo dió para que se abrigara,
también le regaló una camisa,
y una pollera muy linda,
y la acompañó hasta su casa,
una vez allí y con mucha delicadeza,
le dijo que ahora era él,
quien necesitaba un tiempo,
pero le adelantó que no sería tanto,
como él que el tuvo que esperar.
Se fué ,y un tiempo después volvió,
con una carta una flor y un chocolate,
ella no entendió la carta,
entonces le preguntó...
¿esto que significa?
-que decidí seguir un tiempo más!!!
y eso fué todo lo que duró la relación,
un tiempo más.
Todo por un beso
Esteban era un buen muchacho,
sus primeros años,
en un liceo militar,
lo habian dotado,
de órden y disciplina.
honestidad y valor,
estudios que prosiguió,
en otros colegios,
porque la separación,
temprana de sus padres,
le absorbían la atención.
Este acontecimiento,
lo hizo un inconformista,
y esto lo llevó a probar,
nuevos rumbos y horizontes.
Era mas bien retraído,
de hacerse castillos en el aire,
sobretodo con sus ideas,
sobre religiónes,
porque su inconformismo,
lo llevó a estudiar,
varias de ellas,
entre otros libros,
no menos reveladores.
A menudo sus análisis literarios,
acababan en monografías,
en las que desglosaba,
casi todo el contenido.
Su amor ya era mas bien,
pura filantropía.
Cuyo carácter tenía ya,
bastante acentuado,
y lo hacía mas amable.
Una pirámide de cartulina,
adornaba la cabecera,
de su cama plegable,
que se trasformaba en ropero.
Estaba hecha a escala,
de la piramide mayor,
de las tres de Egipto.
Tenía un escritorio,
improvisado en el dormitorio,
donde ensayaba sus monografías.
En la silla tenía un almohadón,
que usaba tanto,
para sentarse a estudiar,
como en la cama para meditar.
Solia pasarse un largo rato,
haciendo meditación,
a la voz de OM,
se relajaba y concentraba,
tanto como podía,
oooooooooommmmmmm,
repetía una y otra vez,
controlando la respiración,
y poniendo su mente en blanco.
Donde hay órden hay paz,
y donde hay paz hay progreso,
se decía a si mismo,
y OM significaba todo eso.
Tanto asi que a menudo,
cuando había un problemita,
ya se decía oooooommmmm,
casi automaticamente.
La cualidadd que habia desarrollado,
era la prudencia.
Si había una virtud,
que había desarrollado,
era la templanza,
que unida a su filantropía,
distorsionaban su mirada,
sobre el sexo opuesto,
haciendo que no viera,
una hembra en una mujer,
era solo otra persona.
Y asi las trataba.
Lo cual no le hacía,
ganar tantas candidatas,
como amistades.
Pero por suerte,
las amistades eran buenas,
y no tardaron en buscarle,
una buena novia.
Que en realidad tenía,
muy buena figura,
cosa que lo inquietaba,
es decir que lo sacaba,
de su templanza,
para agitar sus pasiones,
y lo hacia pensar en secreto,
oooooooooommmmmmmmm,
bastante a menudo.
Esto último si le agradaba,
porque le ayudaba,
a recapacitar sus acciones,
y los pensamientos,
de sus meditaciones,
con mayor frecuencia,
y no menos prudencia.
Asi entonces las cosas,
las voluptuosidades de ella,
más lo llamaban a la reflexión,
que a las pasiones,
deseos estos,
que no pasaban de ser,
tan solo eso,deseos.
Que su prudencia,
no lo dejaba tomar,
muy en serio.
De tan solo verla,
se le ocurrían,
un montón de cosas.
lo que hacía que,
siempre tuviese,
algun tema para conversar.
Pasaban el tiempo,
casi siempre platicando.
Su gran corazón,
como su elocuencia,
la fascinaban a ella.
Pero a ella a veces,
le costaba seguirlo,
en sus consideraciones,
lo que a él lo llamaba a un,
oooooooommmmmmmm,
y esto a la reflexión,
y asi comenzaba,
una especie de ciclo sin fin.
Que solo era interrumpido,
por un beso de ella,
cuando ella ya era conciente,
que era peor deprenderse un botón.
Pasaban los días,
y ella un poco acobardada,
por sus errores,
respecto de las consideraciones,
Que Esteban exponía,
y otro poco por su,
propio deseo un tanto impulsivo,
frenaba más a menudo,
sus pláticas con un beso,
y otro y otro y otro.
Esto hizo sentirse,
más a gusto a ambos.
Y asi anduvieron,
un buen tiempo,
hasta que no tardaron en aparecer,
las mutuas declaraciones de amor.
Ya se trataban,
de "mi amor",
aunque los de él,
tan locuaz,
a menudo sonaban,
apretados por los labios,
de ella cuando lo besaba.
Ella literalmente,
le comía las palabras,
a besos claro está.
El comenzó a sentir,
que le importaba a ella,
tanto como ella a él.
Y ella pronto entró a ascender,
en su escala de valores,
hasta convertirse en todo,
o sea el orígen de sus reflexiones.
Como ella había pasado a ser,
todo para Esteban,
el orígen de sus reflexiones,
Sus horas de meditación,
se habían tornado confusas,
le costaba intentar,
poner su mente en blanco,
sin toparse,
con el recuerdo de un beso,
lavaba seguido,
para que su ropa,
no oliera a ella,
y los inciensos,
eran pocos,
cuando recordaba,
el olor de su pelo.
Cada vez que pronunciaba,
ooooooommmmmmm,
no venía a él,
el órden ,la paz,
sino deseos perturbadores,
que querían ser satisfechos.
Cada vez que pronunciaba,
ooooooommmmmmm,
el final le hacia vibrar los labios,
y estos le recordaban sus besos.
Las cada vez más largas meditaciones,
debido a que le costaba concentrarse,
no lo llevaban a un estado ideal,
sino a duras penas,
a un estado de claridad mental,
desde donde solamente,
la veía a ella.
Su todo.
Hasta había perdido su filantropía,
para anteponer,
toda una escala de valores,
de las personas,
conforme las estimara o no.
Lista difícil de armar,
cuando los besos,
eran la moneda corriente,
y también contaban los virtuales,
lo que sin duda,
agrandaba la familia,
el beso ,como acto de correspondencia,
de estima en sí,o por algo en común,
lo había hecho plantearse,
una escala de valores,
en la que entraban,
poetas ,escritores,
periodistas,filósofos,
cantantes,compositores,
y una larga lista de etcéteras.
para pasar a ser el poeta amigo,
el periodista amigo,
el cantante amigo,
y asi sucesivamente.
Lo que lo obligaba también,
a discriminar por lo contrario,
es decir que aprendió,
a colocar en otros estamentos,
de su escala de valores,
a los que no comulgaban,
con su forma de ser,
o de pensar,o bien,
de sentir.
Hasta su templanza,
había perdido ya,
puesto que ella era su todo,
al menos en su mente,
sus deseos querían,
irremediablemente,
que realmente lo fuera,
Es decir que su templanza,
había perdido la batalla,
con su líbido.
Y los que antes,
eran tan solo deseos,
ahora se habían convertido,
mas bien en objetivos.
Tanto más apetecibles,
cuanto más fáciles eran de lograr.
Y tanto más valorados,
cuanto más placer podían otorgar.
Su agitación de ánimo,
crecía día a día,
beso a beso.
Y los objetivos eran cosa seria ya,
merecían planes ,proyectos,
es decir que mantenían ocupada,
su mente regularmente,
pero sobretodo,
cuando quedaba en soledad,
entonces podía concentrarse,
en imaginarse cada momento,
tan detalladamente,
como su imaginacón,
se lo permitiera,
entonces la dejaba volar.
Fue entonces,
que hizo un fuerte,
oooooommmmmmm,
es decir un fuerte llamado,
al órden y la paz,
pero entonces entendió,
que también había perdido,
la prudencia,
y había dejado volar lejos,
su imaginación,
hasta hacerlo perder la paz.
Pero como dije antes,
era un muchacho,
honesto y valiente,
y no titubearía,
en encontrar el orígen,
de este caos,
en que se veía envuelto,
no podía eso si,
culparla a ella por completo.
Había perdido su mente,
y también su corazón,
y todas sus virtudes,
lo había perdido todo.
Todo porqué?
se preguntaba preocupadísimo,
todo por qué?
y en un instante vió pasar,
su vida como una película,
y se dió cuenta de la realidad,
y halló la respuesta,
Todo por un beso.
sus primeros años,
en un liceo militar,
lo habian dotado,
de órden y disciplina.
honestidad y valor,
estudios que prosiguió,
en otros colegios,
porque la separación,
temprana de sus padres,
le absorbían la atención.
Este acontecimiento,
lo hizo un inconformista,
y esto lo llevó a probar,
nuevos rumbos y horizontes.
Era mas bien retraído,
de hacerse castillos en el aire,
sobretodo con sus ideas,
sobre religiónes,
porque su inconformismo,
lo llevó a estudiar,
varias de ellas,
entre otros libros,
no menos reveladores.
A menudo sus análisis literarios,
acababan en monografías,
en las que desglosaba,
casi todo el contenido.
Su amor ya era mas bien,
pura filantropía.
Cuyo carácter tenía ya,
bastante acentuado,
y lo hacía mas amable.
Una pirámide de cartulina,
adornaba la cabecera,
de su cama plegable,
que se trasformaba en ropero.
Estaba hecha a escala,
de la piramide mayor,
de las tres de Egipto.
Tenía un escritorio,
improvisado en el dormitorio,
donde ensayaba sus monografías.
En la silla tenía un almohadón,
que usaba tanto,
para sentarse a estudiar,
como en la cama para meditar.
Solia pasarse un largo rato,
haciendo meditación,
a la voz de OM,
se relajaba y concentraba,
tanto como podía,
oooooooooommmmmmm,
repetía una y otra vez,
controlando la respiración,
y poniendo su mente en blanco.
Donde hay órden hay paz,
y donde hay paz hay progreso,
se decía a si mismo,
y OM significaba todo eso.
Tanto asi que a menudo,
cuando había un problemita,
ya se decía oooooommmmm,
casi automaticamente.
La cualidadd que habia desarrollado,
era la prudencia.
Si había una virtud,
que había desarrollado,
era la templanza,
que unida a su filantropía,
distorsionaban su mirada,
sobre el sexo opuesto,
haciendo que no viera,
una hembra en una mujer,
era solo otra persona.
Y asi las trataba.
Lo cual no le hacía,
ganar tantas candidatas,
como amistades.
Pero por suerte,
las amistades eran buenas,
y no tardaron en buscarle,
una buena novia.
Que en realidad tenía,
muy buena figura,
cosa que lo inquietaba,
es decir que lo sacaba,
de su templanza,
para agitar sus pasiones,
y lo hacia pensar en secreto,
oooooooooommmmmmmmm,
bastante a menudo.
Esto último si le agradaba,
porque le ayudaba,
a recapacitar sus acciones,
y los pensamientos,
de sus meditaciones,
con mayor frecuencia,
y no menos prudencia.
Asi entonces las cosas,
las voluptuosidades de ella,
más lo llamaban a la reflexión,
que a las pasiones,
deseos estos,
que no pasaban de ser,
tan solo eso,deseos.
Que su prudencia,
no lo dejaba tomar,
muy en serio.
De tan solo verla,
se le ocurrían,
un montón de cosas.
lo que hacía que,
siempre tuviese,
algun tema para conversar.
Pasaban el tiempo,
casi siempre platicando.
Su gran corazón,
como su elocuencia,
la fascinaban a ella.
Pero a ella a veces,
le costaba seguirlo,
en sus consideraciones,
lo que a él lo llamaba a un,
oooooooommmmmmmm,
y esto a la reflexión,
y asi comenzaba,
una especie de ciclo sin fin.
Que solo era interrumpido,
por un beso de ella,
cuando ella ya era conciente,
que era peor deprenderse un botón.
Pasaban los días,
y ella un poco acobardada,
por sus errores,
respecto de las consideraciones,
Que Esteban exponía,
y otro poco por su,
propio deseo un tanto impulsivo,
frenaba más a menudo,
sus pláticas con un beso,
y otro y otro y otro.
Esto hizo sentirse,
más a gusto a ambos.
Y asi anduvieron,
un buen tiempo,
hasta que no tardaron en aparecer,
las mutuas declaraciones de amor.
Ya se trataban,
de "mi amor",
aunque los de él,
tan locuaz,
a menudo sonaban,
apretados por los labios,
de ella cuando lo besaba.
Ella literalmente,
le comía las palabras,
a besos claro está.
El comenzó a sentir,
que le importaba a ella,
tanto como ella a él.
Y ella pronto entró a ascender,
en su escala de valores,
hasta convertirse en todo,
o sea el orígen de sus reflexiones.
Como ella había pasado a ser,
todo para Esteban,
el orígen de sus reflexiones,
Sus horas de meditación,
se habían tornado confusas,
le costaba intentar,
poner su mente en blanco,
sin toparse,
con el recuerdo de un beso,
lavaba seguido,
para que su ropa,
no oliera a ella,
y los inciensos,
eran pocos,
cuando recordaba,
el olor de su pelo.
Cada vez que pronunciaba,
ooooooommmmmmm,
no venía a él,
el órden ,la paz,
sino deseos perturbadores,
que querían ser satisfechos.
Cada vez que pronunciaba,
ooooooommmmmmm,
el final le hacia vibrar los labios,
y estos le recordaban sus besos.
Las cada vez más largas meditaciones,
debido a que le costaba concentrarse,
no lo llevaban a un estado ideal,
sino a duras penas,
a un estado de claridad mental,
desde donde solamente,
la veía a ella.
Su todo.
Hasta había perdido su filantropía,
para anteponer,
toda una escala de valores,
de las personas,
conforme las estimara o no.
Lista difícil de armar,
cuando los besos,
eran la moneda corriente,
y también contaban los virtuales,
lo que sin duda,
agrandaba la familia,
el beso ,como acto de correspondencia,
de estima en sí,o por algo en común,
lo había hecho plantearse,
una escala de valores,
en la que entraban,
poetas ,escritores,
periodistas,filósofos,
cantantes,compositores,
y una larga lista de etcéteras.
para pasar a ser el poeta amigo,
el periodista amigo,
el cantante amigo,
y asi sucesivamente.
Lo que lo obligaba también,
a discriminar por lo contrario,
es decir que aprendió,
a colocar en otros estamentos,
de su escala de valores,
a los que no comulgaban,
con su forma de ser,
o de pensar,o bien,
de sentir.
Hasta su templanza,
había perdido ya,
puesto que ella era su todo,
al menos en su mente,
sus deseos querían,
irremediablemente,
que realmente lo fuera,
Es decir que su templanza,
había perdido la batalla,
con su líbido.
Y los que antes,
eran tan solo deseos,
ahora se habían convertido,
mas bien en objetivos.
Tanto más apetecibles,
cuanto más fáciles eran de lograr.
Y tanto más valorados,
cuanto más placer podían otorgar.
Su agitación de ánimo,
crecía día a día,
beso a beso.
Y los objetivos eran cosa seria ya,
merecían planes ,proyectos,
es decir que mantenían ocupada,
su mente regularmente,
pero sobretodo,
cuando quedaba en soledad,
entonces podía concentrarse,
en imaginarse cada momento,
tan detalladamente,
como su imaginacón,
se lo permitiera,
entonces la dejaba volar.
Fue entonces,
que hizo un fuerte,
oooooommmmmmm,
es decir un fuerte llamado,
al órden y la paz,
pero entonces entendió,
que también había perdido,
la prudencia,
y había dejado volar lejos,
su imaginación,
hasta hacerlo perder la paz.
Pero como dije antes,
era un muchacho,
honesto y valiente,
y no titubearía,
en encontrar el orígen,
de este caos,
en que se veía envuelto,
no podía eso si,
culparla a ella por completo.
Había perdido su mente,
y también su corazón,
y todas sus virtudes,
lo había perdido todo.
Todo porqué?
se preguntaba preocupadísimo,
todo por qué?
y en un instante vió pasar,
su vida como una película,
y se dió cuenta de la realidad,
y halló la respuesta,
Todo por un beso.
Peor es casarse
J.J.Bedler,Era un muchacho muy creyente y optimista,
solo tenía un defecto,
burlarse de las malas noticias,
a veces incluso llegaba a burlarse se sus males,
Siempre decia "podria haber sido peor" y ya.
Era tan optimista que creía que tal vez,
llegara a mantener un romance,
con alguna chica de la tapa de una revista,
Tenía don de gente y eso era claro,
las personas eran cofianzudas con él.
Además tenia cierto magnetismo,
que hacía que las mujeres,
no pudieran evitar tener,
cierto roce con él.
Cierta vez una chica,
en el escensor lo pisaba,
con sus tacos con todo su peso,
él le dijo...
-si seguís caminando sobre mis zapatos,
podríamos terminar...(pausa)
en mi casa!!!-dijo con voz varonil,
ella lo miró de reojo y sonrió,
él la miró,notó el colgante,
que ella traía en su cuello,
una letra ve y se arriesgó.
él le dijo,la ve es de Vanesa??
ella asintió con la cabeza
él rapido metió la mano en bolsillo,
que rosaba su pollera,
sacó un chocolate ,y al dárselo le dijo...
-Va-n'-esa cosita mi corazón !!!
ella le dijo- Me lo llevo,y bajó del ascensor,
ella pronto sería la chica de sus tardes,
por la radio.
Para J.J.Bedler todas las chicas,
eran posibles candidatas,
tan solo esa posibilidad lo excitaba,
como la de seguir a una ,
y terminar quien sabe donde,
las cataratas,Brazil,quien sabe.
El estaba dispuesto a seguir a una,
donde quiera que ella fuese,
su espíritu aventurero lo animaba.
El llamado de la naturaleza,
lo predisponía de tal manera,
que si bien le atraían las curvas,
bien podía quedar embelezado,
con una flaca bonita,
o tal vez una gordita simpática.
Pero eso si no era enamoradizo,
generalmente no hablaba de querer,
sino de gustar de una chica,
auque en realidad le gustaban todas.
Sus amigas lo sabían,
y lo seducían discretamente,
porque por lo general,
andaba ocupado con alguna.
Porque esa si era una regla,
con todas si, pero de a una.
Cierta vez quedó a solas con una,
le dijo con voz pícara...
-no tenglo planes para esta noche-
ella le dijo-pero si es miércoles !!!
él rápidamente replicó...
-¿qué? ¿no se oculta el sol los miércoles?
ambos rieron un rato de buena gana,
él era de tener esas salidas.
El encantador J.J entraba y salía,
de su casa con una chica casi siempre,
Sus hermanas apenas tenían tiempo de conocerlas,
El motivo por el que cambiara tanto,
de parejas con frecuencia,
es un poco complicado de explicar.
En realidad todo comenzó una noche,
cuando era más joven todavía,
Soñó que dormía junto a una chica,
hablaba con ella en sueños,
y se entendieron completamente.
Había dormido tanto aquel día,
que su madre como no pudo despertarlo,
llamó a una ambulancia de emergencias.
Pero eso no es todo,
él siempre quedó conectado con ella,
Su nombre era María Eugenia.
Ella era su compañía.
Su voz inconfundible,
solo estaba dentro de su cabeza,
demasiado pensaba él,
para haberla conocido en un sueño.
Cuando él contó esto en familia,
todos opinaban lo mismo,
que estaba que lo llevaba,
para el otro lado.
Por eso no le gustaba hablar de ella.
A todas las chicas las comparaba,
con María Eugenia,
Ella siempre bien predispuesta,
le seguía en todo,
entonces cuando alguna chica no lo hacía,
él tampoco la seguía a ella.
Era habitual que se encontrara,
con alguna chica conocida,
con la que ya había tenido trato,
su frase favorita para comenzar era,
"¿en que habíamos quedado?"
cosa que él generalmente recordaba,
a lo que si ella respondía correctamente,
le solia seguir la infaltable frase,
"lo podemos seguir..."
Si la respuesta era afirmativa,
continuaba la relación,
de suceder lo contrario,
se retiraba casi siempre,
a buscar la cama,
lugar donde siempre encontraba,
a María Eugenia,
siempre predispuesta a estar con él,
abrazaba la almohada como si ella fuera,
y siempre le confesaba sus secretos,
Por eso como no hablaba de María Eugenia,
cuando le preguntaban,
si sabía guardar un secreto,
les respondía habitualmente,
"no se va a enterar ni mi almohada"
Cosa que significaba mucho secreto.
O a veces charlaba con su almohada,
de sus aventuras o problemas,
y ella le recordaba cosas,
por eso ante un problema serio,
su frase favorita era,
"lo tengo que consultar con mi almohada"
sobretodo si el problema,
lo hacía pensar hasta tarde.
Era tan serio lo suyo con María Eugenia,
que cuando alguien le hablaba,
esto o aquello de su novia,
El tenía una duda existencial,
¿Mi almohada hizo eso?
se preguntaba secretamente,
todas las demás pasaban a ser,
relaciones casuales u ocacionales,
O bien tenian nombre y apellido,
pero novia le hacia pensar,
solamente en María Eugenia.
Así que sus amigas entre otras,
estaban contentas de su forma de ser,
ya que todo hacía pensar,
segun sus repuestas,
que nunca dudaba de la seriedad,
de las chicas con que salía,
lo cual lo hacía a él,
mucho más apetecible para ellas.
Otra costumbre de él,
debido a esto de ser apetecible,
y siempre estar lleno de propuestas,
era que cuando alguno le decia,
que no sabia con quien salir,
el contestaba de igual manera,
"yo tampoco se con quien salir"
pero el de tantas que tenía,
pero igual ponia cara seria y de preocupado,
lo cual lo hacía caer bien con sus amigos.
Sobretodo con los que menos chicas tenían,
De echo entre amigos,
uno que tuviera solo una chica,
era un marciano.
Cierta vez le preguntaron,
que haria si su novia se portaba mal,
él extasiado con la pregunta,
sopesando el interes de sus amigos por él,
tanto como la realidad de Maria Eugenia,
les contestó lacónicamente,
-la ahorco-abrazando por el cuello a un amigo.
Probablemente haya sido,
el comienzo de este drama,
porque los amigos,
comenzaron a realizar encuentros,
comida de por medio,
y bebidas también,
pero sin contar con las chicas,
de hecho se hicieron,
bastantes confidentes,
tratando de inculcarle,
que todas las chicas eran iguales,
cosa que era sabido por él,
entonces las charlas,
se habían convertido,
en diálogos amenos,
donde se sentía mu querido,
tal vez ,sobreprotegido.
Cierta vez le preguntaron,
que como se portaba su novia,
él como sabía que todas se portaban mal,
les contestó-ya tuve que ahorcala un poco-
Todos se rieron y le dijeron
-pero parece que todavía no aprende-
El entonces sentenció,
-parece,pero a mi me responde bien-
-Un brindis por J.J,-dijeron todos
Los dias pasaron usualmente,
pero no despertaba poca envidia,
su pareja actual entre sus amigos,
no solo porque era bastante deseada por todos,
sino porque era evidente que lo seguía,
requicito indispensable para él,
y motivo por el cual,
la relación era duradera.
Cuando le preguntaban,
si estaba muy de novio,
el recordando aquel dia,
en que su madre no pudo despertarlo,
y casi se va para el otro lado,
respondió-peor es casarse!!!-
y rieron todos con ganas.
ellos porque creían que se refería,
a que ya sabía que todas eran infieles,
y obviamente peor que estar de novio,
era sin duda casarse.
Asi que cada vez que se reunían,
y comenzaban a hablar de las chicas,
y sus infidelidades y lo consultaban,
el siempre les respondía,
-peor es casarse!!!
a lo que cierta vez agregó,
-casarse debe ser la muerte!!!-
-eh!!! le decían los amigos-
alguna vez vas a meter la pata!!!
si les contestó el ya muy filosófico,
esa si sería una gran metida de pata !!!
-yo prefiero seguir de novio- agregó
y hablando de eso me voy...
a consultarlo con mi almohada-
Ya había pasado mucho tiempo,
varios muchachos se habían casado,
pero las reuniones de costumbre,
se seguían realizando,
nunca faltaba oportunidad,
en que J.J les recordara,
yo siempre les digo...
-peor es casarse y se siguen casando !!!
No pero yo y ella bien decía el aludido,
a lo que no faltaba algún comedido,
que le preguntaba al amigo,
-¿me prestás tu señora?
-¿qué?respondía sorprendido,
-para ir a comprar bebidas,
aclaraba rápidamente,
a lo que no faltaba un amigo,
que insidiosamente dijera,
-así se empieza,así se empieza-
a lo que todos echaban a reir.
Y la tuya como anda le preguntaban a J.J,
-la tengo atada a la cama-contestaba
-vos siempre decís lo mismo-
pero después vamos y no está,
le replicaban y él les decía,
mas insidioso aun,
-no tengo idea de donde puede estar-
seguro de que María Eugenia estaba allí,
-seguro que está con el otro -le decían
a lo que el rápidamente llamaba,
y al instante les contestaba,
-no se estaba arreglando,
para venir,en un ratito llega,
-si eso dicen todas-le contestaban
Las tertulias solian durar hasta tarde,
No pocas veces J.J se comprendía con su compañera,
que por algún motivo estaba sola,
y no les decía a sus amigos,
que dormiría con ella,
solo les decia una frase conocida,
-me parece que esta noche duermo afuera-
lo cual para él era cierto,
pero para los demás pasaba inadvertido,
de hecho pensaban todo lo contrario.
Asi que habitualmente a la voz de ...
"esta noche duermo afuera"
abandonaba las tertulias,
con su pareja actual,
que despertaba envidia,
entre sus amigos.
Quizas esa frase la puso bajo la lupa,
sus amigos comenzaron a sospechar de ella,
y no se perdían chimento sobre ella,
e insidiosamente se los contaban,
en cada tertulia que había,
salieron con la señora de fulano solas,
volvieron muy tarde,
se fué sola de compras,
y volvió sin nada,
etc ,etc ,etc,
-yo que vos la ahorco-
él solía decirles muy frescamente
-pero si sigue conmigo por algo es-
Cosa que a los amigos,
no les gustaba escuchar,
porque se pintaban un panorama,
mas negro todavía,
pensaban que quería romperle el corazón.
Asi que organizaron una fiesta,
en la que de antemano ya sabían,
que habría muchas bebidas,
y que seducirían a la pareja de J.J,
para hacerla caer en la trampa,
y tener pruebas de que le era infiel,
como todas lo eran sin dudas,
y asi ante los echos consumados,
acabar con las ilusiones de J.J,
y su ya demasiado largo romance,
que no parecía conducir a nada,
y que probablemente no fuera,
mas que para romperle el corazón,
y destruir al mito de galan,
que tanta fama le había dado.
Todo estaba previsto,
hasta la cinta de la bata de J.J,
para ahorcarla según sus reglas.
Todos eran conspicuos entre si,
y asi pudieron averiguar,
el momento exacto en que J.J,
estaría solo en casa,
para poder realizar la operación,
Tan pronto como lo confirmaron,
organizaron la fiesta,
habían elegido las bebidas que él más gustaba,
para embriagarlo primero,
una vez que la hubiera traído a ella,
una vez dormido por el alcohol,
comenzaron la operación con ella,
con tanta ambilidad como odio,
en la que ella cayó como esperaban,
Luego se fueron.
A la mañana siguiente,
cuando J.J decubrió lo sucedido,
rapidamente llamó a sus amigos,
para averiguar que había pasado,
Ellos confesaron que se les había ido la mano,
pero que lo habían hecho por su bien,
volvieron rápidamente,
después de asegurarse de que J.J,
hubiera entendido la lección,
ocultaron todo y limpiaron.
Luego se fueron.
No sin antes exigirle,
que guardara el secreto.
A lo que el les respondió
-no va a enterarse ni mi almohada-
J.J siguió siendo el de siempre,
lo que a sus amigos,
lo mantenía contentos.
Los compromisos del matrimonio,
le impedían a la mayoría,
seguir las tertulias,
asi que poco a poco,
dejaron de reunirse,
J.J quedó solo,
pero no tan solo,
todavía tenía a María Eugenia,
siempre bien predispuesta,
ella trataba de ser como sus amigos,
para que no se sintiera tan solo,
y a veces en broma le preguntaba
-siempre seremos solo novios?-
y el respondía -peor es casarse !!!
solo tenía un defecto,
burlarse de las malas noticias,
a veces incluso llegaba a burlarse se sus males,
Siempre decia "podria haber sido peor" y ya.
Era tan optimista que creía que tal vez,
llegara a mantener un romance,
con alguna chica de la tapa de una revista,
Tenía don de gente y eso era claro,
las personas eran cofianzudas con él.
Además tenia cierto magnetismo,
que hacía que las mujeres,
no pudieran evitar tener,
cierto roce con él.
Cierta vez una chica,
en el escensor lo pisaba,
con sus tacos con todo su peso,
él le dijo...
-si seguís caminando sobre mis zapatos,
podríamos terminar...(pausa)
en mi casa!!!-dijo con voz varonil,
ella lo miró de reojo y sonrió,
él la miró,notó el colgante,
que ella traía en su cuello,
una letra ve y se arriesgó.
él le dijo,la ve es de Vanesa??
ella asintió con la cabeza
él rapido metió la mano en bolsillo,
que rosaba su pollera,
sacó un chocolate ,y al dárselo le dijo...
-Va-n'-esa cosita mi corazón !!!
ella le dijo- Me lo llevo,y bajó del ascensor,
ella pronto sería la chica de sus tardes,
por la radio.
Para J.J.Bedler todas las chicas,
eran posibles candidatas,
tan solo esa posibilidad lo excitaba,
como la de seguir a una ,
y terminar quien sabe donde,
las cataratas,Brazil,quien sabe.
El estaba dispuesto a seguir a una,
donde quiera que ella fuese,
su espíritu aventurero lo animaba.
El llamado de la naturaleza,
lo predisponía de tal manera,
que si bien le atraían las curvas,
bien podía quedar embelezado,
con una flaca bonita,
o tal vez una gordita simpática.
Pero eso si no era enamoradizo,
generalmente no hablaba de querer,
sino de gustar de una chica,
auque en realidad le gustaban todas.
Sus amigas lo sabían,
y lo seducían discretamente,
porque por lo general,
andaba ocupado con alguna.
Porque esa si era una regla,
con todas si, pero de a una.
Cierta vez quedó a solas con una,
le dijo con voz pícara...
-no tenglo planes para esta noche-
ella le dijo-pero si es miércoles !!!
él rápidamente replicó...
-¿qué? ¿no se oculta el sol los miércoles?
ambos rieron un rato de buena gana,
él era de tener esas salidas.
El encantador J.J entraba y salía,
de su casa con una chica casi siempre,
Sus hermanas apenas tenían tiempo de conocerlas,
El motivo por el que cambiara tanto,
de parejas con frecuencia,
es un poco complicado de explicar.
En realidad todo comenzó una noche,
cuando era más joven todavía,
Soñó que dormía junto a una chica,
hablaba con ella en sueños,
y se entendieron completamente.
Había dormido tanto aquel día,
que su madre como no pudo despertarlo,
llamó a una ambulancia de emergencias.
Pero eso no es todo,
él siempre quedó conectado con ella,
Su nombre era María Eugenia.
Ella era su compañía.
Su voz inconfundible,
solo estaba dentro de su cabeza,
demasiado pensaba él,
para haberla conocido en un sueño.
Cuando él contó esto en familia,
todos opinaban lo mismo,
que estaba que lo llevaba,
para el otro lado.
Por eso no le gustaba hablar de ella.
A todas las chicas las comparaba,
con María Eugenia,
Ella siempre bien predispuesta,
le seguía en todo,
entonces cuando alguna chica no lo hacía,
él tampoco la seguía a ella.
Era habitual que se encontrara,
con alguna chica conocida,
con la que ya había tenido trato,
su frase favorita para comenzar era,
"¿en que habíamos quedado?"
cosa que él generalmente recordaba,
a lo que si ella respondía correctamente,
le solia seguir la infaltable frase,
"lo podemos seguir..."
Si la respuesta era afirmativa,
continuaba la relación,
de suceder lo contrario,
se retiraba casi siempre,
a buscar la cama,
lugar donde siempre encontraba,
a María Eugenia,
siempre predispuesta a estar con él,
abrazaba la almohada como si ella fuera,
y siempre le confesaba sus secretos,
Por eso como no hablaba de María Eugenia,
cuando le preguntaban,
si sabía guardar un secreto,
les respondía habitualmente,
"no se va a enterar ni mi almohada"
Cosa que significaba mucho secreto.
O a veces charlaba con su almohada,
de sus aventuras o problemas,
y ella le recordaba cosas,
por eso ante un problema serio,
su frase favorita era,
"lo tengo que consultar con mi almohada"
sobretodo si el problema,
lo hacía pensar hasta tarde.
Era tan serio lo suyo con María Eugenia,
que cuando alguien le hablaba,
esto o aquello de su novia,
El tenía una duda existencial,
¿Mi almohada hizo eso?
se preguntaba secretamente,
todas las demás pasaban a ser,
relaciones casuales u ocacionales,
O bien tenian nombre y apellido,
pero novia le hacia pensar,
solamente en María Eugenia.
Así que sus amigas entre otras,
estaban contentas de su forma de ser,
ya que todo hacía pensar,
segun sus repuestas,
que nunca dudaba de la seriedad,
de las chicas con que salía,
lo cual lo hacía a él,
mucho más apetecible para ellas.
Otra costumbre de él,
debido a esto de ser apetecible,
y siempre estar lleno de propuestas,
era que cuando alguno le decia,
que no sabia con quien salir,
el contestaba de igual manera,
"yo tampoco se con quien salir"
pero el de tantas que tenía,
pero igual ponia cara seria y de preocupado,
lo cual lo hacía caer bien con sus amigos.
Sobretodo con los que menos chicas tenían,
De echo entre amigos,
uno que tuviera solo una chica,
era un marciano.
Cierta vez le preguntaron,
que haria si su novia se portaba mal,
él extasiado con la pregunta,
sopesando el interes de sus amigos por él,
tanto como la realidad de Maria Eugenia,
les contestó lacónicamente,
-la ahorco-abrazando por el cuello a un amigo.
Probablemente haya sido,
el comienzo de este drama,
porque los amigos,
comenzaron a realizar encuentros,
comida de por medio,
y bebidas también,
pero sin contar con las chicas,
de hecho se hicieron,
bastantes confidentes,
tratando de inculcarle,
que todas las chicas eran iguales,
cosa que era sabido por él,
entonces las charlas,
se habían convertido,
en diálogos amenos,
donde se sentía mu querido,
tal vez ,sobreprotegido.
Cierta vez le preguntaron,
que como se portaba su novia,
él como sabía que todas se portaban mal,
les contestó-ya tuve que ahorcala un poco-
Todos se rieron y le dijeron
-pero parece que todavía no aprende-
El entonces sentenció,
-parece,pero a mi me responde bien-
-Un brindis por J.J,-dijeron todos
Los dias pasaron usualmente,
pero no despertaba poca envidia,
su pareja actual entre sus amigos,
no solo porque era bastante deseada por todos,
sino porque era evidente que lo seguía,
requicito indispensable para él,
y motivo por el cual,
la relación era duradera.
Cuando le preguntaban,
si estaba muy de novio,
el recordando aquel dia,
en que su madre no pudo despertarlo,
y casi se va para el otro lado,
respondió-peor es casarse!!!-
y rieron todos con ganas.
ellos porque creían que se refería,
a que ya sabía que todas eran infieles,
y obviamente peor que estar de novio,
era sin duda casarse.
Asi que cada vez que se reunían,
y comenzaban a hablar de las chicas,
y sus infidelidades y lo consultaban,
el siempre les respondía,
-peor es casarse!!!
a lo que cierta vez agregó,
-casarse debe ser la muerte!!!-
-eh!!! le decían los amigos-
alguna vez vas a meter la pata!!!
si les contestó el ya muy filosófico,
esa si sería una gran metida de pata !!!
-yo prefiero seguir de novio- agregó
y hablando de eso me voy...
a consultarlo con mi almohada-
Ya había pasado mucho tiempo,
varios muchachos se habían casado,
pero las reuniones de costumbre,
se seguían realizando,
nunca faltaba oportunidad,
en que J.J les recordara,
yo siempre les digo...
-peor es casarse y se siguen casando !!!
No pero yo y ella bien decía el aludido,
a lo que no faltaba algún comedido,
que le preguntaba al amigo,
-¿me prestás tu señora?
-¿qué?respondía sorprendido,
-para ir a comprar bebidas,
aclaraba rápidamente,
a lo que no faltaba un amigo,
que insidiosamente dijera,
-así se empieza,así se empieza-
a lo que todos echaban a reir.
Y la tuya como anda le preguntaban a J.J,
-la tengo atada a la cama-contestaba
-vos siempre decís lo mismo-
pero después vamos y no está,
le replicaban y él les decía,
mas insidioso aun,
-no tengo idea de donde puede estar-
seguro de que María Eugenia estaba allí,
-seguro que está con el otro -le decían
a lo que el rápidamente llamaba,
y al instante les contestaba,
-no se estaba arreglando,
para venir,en un ratito llega,
-si eso dicen todas-le contestaban
Las tertulias solian durar hasta tarde,
No pocas veces J.J se comprendía con su compañera,
que por algún motivo estaba sola,
y no les decía a sus amigos,
que dormiría con ella,
solo les decia una frase conocida,
-me parece que esta noche duermo afuera-
lo cual para él era cierto,
pero para los demás pasaba inadvertido,
de hecho pensaban todo lo contrario.
Asi que habitualmente a la voz de ...
"esta noche duermo afuera"
abandonaba las tertulias,
con su pareja actual,
que despertaba envidia,
entre sus amigos.
Quizas esa frase la puso bajo la lupa,
sus amigos comenzaron a sospechar de ella,
y no se perdían chimento sobre ella,
e insidiosamente se los contaban,
en cada tertulia que había,
salieron con la señora de fulano solas,
volvieron muy tarde,
se fué sola de compras,
y volvió sin nada,
etc ,etc ,etc,
-yo que vos la ahorco-
él solía decirles muy frescamente
-pero si sigue conmigo por algo es-
Cosa que a los amigos,
no les gustaba escuchar,
porque se pintaban un panorama,
mas negro todavía,
pensaban que quería romperle el corazón.
Asi que organizaron una fiesta,
en la que de antemano ya sabían,
que habría muchas bebidas,
y que seducirían a la pareja de J.J,
para hacerla caer en la trampa,
y tener pruebas de que le era infiel,
como todas lo eran sin dudas,
y asi ante los echos consumados,
acabar con las ilusiones de J.J,
y su ya demasiado largo romance,
que no parecía conducir a nada,
y que probablemente no fuera,
mas que para romperle el corazón,
y destruir al mito de galan,
que tanta fama le había dado.
Todo estaba previsto,
hasta la cinta de la bata de J.J,
para ahorcarla según sus reglas.
Todos eran conspicuos entre si,
y asi pudieron averiguar,
el momento exacto en que J.J,
estaría solo en casa,
para poder realizar la operación,
Tan pronto como lo confirmaron,
organizaron la fiesta,
habían elegido las bebidas que él más gustaba,
para embriagarlo primero,
una vez que la hubiera traído a ella,
una vez dormido por el alcohol,
comenzaron la operación con ella,
con tanta ambilidad como odio,
en la que ella cayó como esperaban,
Luego se fueron.
A la mañana siguiente,
cuando J.J decubrió lo sucedido,
rapidamente llamó a sus amigos,
para averiguar que había pasado,
Ellos confesaron que se les había ido la mano,
pero que lo habían hecho por su bien,
volvieron rápidamente,
después de asegurarse de que J.J,
hubiera entendido la lección,
ocultaron todo y limpiaron.
Luego se fueron.
No sin antes exigirle,
que guardara el secreto.
A lo que el les respondió
-no va a enterarse ni mi almohada-
J.J siguió siendo el de siempre,
lo que a sus amigos,
lo mantenía contentos.
Los compromisos del matrimonio,
le impedían a la mayoría,
seguir las tertulias,
asi que poco a poco,
dejaron de reunirse,
J.J quedó solo,
pero no tan solo,
todavía tenía a María Eugenia,
siempre bien predispuesta,
ella trataba de ser como sus amigos,
para que no se sintiera tan solo,
y a veces en broma le preguntaba
-siempre seremos solo novios?-
y el respondía -peor es casarse !!!
Morirme con vos
El era un muchacho normal,
mejor decir sujeto a las normas.
Normal entonces era,
por su edad que estudiara,
por su credo que fuera a misa,
por su género que tuviera novia.
Ella era una chica normal,
es decir como él.
Llevaban una relación normal,
pero dentro de ciertas normas.
Pasaban los días platicando,
y tomando mates,
unas veces en el patio,
otras veces en el living,
según la temporada.
Los besos y las caricias,
eran a veces,
declaraciones de amor,
otras veces,
premios por la atención,
que se prodigaban.
No importaban,
cuantas veces,
se dijeran que se amaban,
nunca eran suficientes.
Era normal entonces,
que su relación diaria,
comenzara con estas declaraciones,
y terminara igual.
Se tenían confianza mutuamente,
y se confesaban,
todos sus secretos,
casi cotidianamente.
Normal era entonces,
que salieran de vez en cuando,
o a comer afuera,
o a ver películas de cine,
o a bailar a algún boliche.
Y normal era que ambos,
se buscaran algún trabajito,
para costear sus salidas.
Cuando no podían salir,
se quedaban en la casa,
y preferían la radio,
que la televisión,
una porque no era,
una película que acababa,
lo que les daba mas tiempo juntos,
y otra porque era una pantalla,
que no dejaba oir sus besos,
cuando quedaban solos.
Los trabajitos servían también,
para hacerse regalos.
Atenciones estas,
que eran muy bien premiadas,
con sus correspondientes,
besos y caricias.
No faltaban las cartitas de amor,
adornadas con flores y corazones.
Y de vez en cuando,
con cofesiones de secretos deseos.
Que cuando eran viables,
los planificaban,
tan meticulosa,
como secretamente podían.
Y así eran sus días.
Una de sus confesiones secretas,
era ir a ver películas al cine ,
y desear tocarse ,
tanto como pudieran.
Otra era ir a bailar,
y desear hacerlo,
tan pegados como pudieran.
Cuando lograban,
hacer realidad sus deseos,
era nomal festejar,
cuando menos con unos mates,
mientras se contaban,
que parte les habían excitado más.
Lo que hacía que esta rutina,
a medida que más se conocían,
se convirtiera en una espiral,
de confesiones de deseos,
en sus cartitas de amor,
que eran por lo tanto,
cada vez mas largas,
y obviamnete mas excitantes.
Ya a estas alturas,
cada carta de amor,
era un acontecimiento,
que merecía primero un premio,
la más de las veces,
besos y caricias,
otras veces otra cartita de amor,
que por lo general,
ya leían cuando estaban solos.
Aunque esto implicaba a veces,
el dejarla para leerla después,
cuando cada quien,
quedaba solo en su casa.
A estas alturas de la relación,
las despedidas eran,
cada vez más largas,
y los reencuentros,
más románticos y efusivos.
Y las cartas eran guardadas,
con más hermetismo.
Eran tan largos los reencuentros,
y las despedidas,
que había que invitarlos a entrar.
Otra forma de festejar,
los deseos hachos realidad,
era comiendo algo rico,
lo que los hacía intercambiar,
chocolates y bombones,
cada vez más a menudo,
aunque a estas alturas,
ya no los conformaba,
nada mas que salir a cenar.
Ambos tenían una colección,
de papelitos de chocolates y bombones,
y de servilletas de bares,
con todo y fecha escrita,
que guardaban celosamente.
Ya la cosa no pasaba por largas cartas,
era suficiente recordar,
un papelito de bombón,
una servilleta de papel de un bar,
para antojarse de todo,
lo que este implicaba.
Lo cual los había tornado,
unos verdaderos antojadizos,
que solo deseaban saciarse.
Los deseos de algo rico,
ya eran tan urgentes,
que se habían transformado en gula,
lo cual a veces,
era motivo de desencuentros,
porque no se aguantaban,
las ganas de darse un gusto,
y se quedaban por ahí,
para saciarse entusiastas,
y llegaban tarde a la cita diaria.
O les prodigaba a ambos,
serias amonestaciones,
a la hora de las confesiones,
religiosas claro está.
Lo cual había derivado,
en las penitencias,
y estas en otros desencuentros,
ya que uno estaba antojado de algo,
que a veces el otro no podía,
debido a estas penitencias.
Los desencuentros,
eran dignos de anécdotas,
que usualmente se contaban,
los de gula eran los mas festejados,
ambos se envidiaban el estómago,
que tenían para tanto.
Los de penitencia,
ya eran rayanos en masoquismo,
porque estas ya eran humillantes.
Pero ambas cosas les daba ímpetu,
para seguir adelante,
Hacía mas comprometido,
el amor que se prodigaban.
Tanto compromiso,
había entre ambos,
que les daba seguridad
y esta a su vez la paz.
Paz que no querían perder,
y que por más que los desencuentros,
generaran a veces rencillas,
los obligaba a hacer,
presisamente las paz.
Hacer la paz,
merecía festejo,
lo cual era usualmente,
besos y caricias.
Y los besos y caricias,
traían más amor,
y esto era bueno.
Era tan bueno esto,
que a veces se preguntaban,
de dónde venía,
y esto los llevaba,
a pensar en Dios,
y consecuentemente,
a darle las gracias.
Así que tenían que ir a misa,
aunque más no sea,
a dar las gracias.
Tan agradecidos estaban,
que a veces hacían promesas,
y pedían más,
más días de amor,
más días de compañerismo,
más días de lealtad,
más días de gracia.
cierto Domingo,
después de un día sin verse,
el la encontró en cama,
al parecer no estaba bien,
no tardaron en dejarlos solos,
y entonces él preguntó,
-¿cuál es la anécdota?
pensando en un seguro atracón,
Ella le contó que había salido,
con sus primas a bailar,
y la habían violado.
El todavía no volvía en sí,
cuando ella prosiguió,
en realidad tengo una buena
y una mala noticia,
y viendo que él aún no reaccionaba,
le dijo,la buena es...
que prometí entregarme toda a vos,
si esto alguna vez me pasaba,
acto seguido se destapó,
y lo metió en su cama.
Solo Dios sabía,
cuanto él había deseado,
ese hermoso momento,
que lo satisfizo.
Yo también hice una promesa,
prometí amarte hasta el fin,
ella le dijo,
es que yo pedí una cosa...
que si esto me pasaba prefería morir,
y vos ¿que pediste? inquirió,
yo pedi mi amor,
morirme con vos.
mejor decir sujeto a las normas.
Normal entonces era,
por su edad que estudiara,
por su credo que fuera a misa,
por su género que tuviera novia.
Ella era una chica normal,
es decir como él.
Llevaban una relación normal,
pero dentro de ciertas normas.
Pasaban los días platicando,
y tomando mates,
unas veces en el patio,
otras veces en el living,
según la temporada.
Los besos y las caricias,
eran a veces,
declaraciones de amor,
otras veces,
premios por la atención,
que se prodigaban.
No importaban,
cuantas veces,
se dijeran que se amaban,
nunca eran suficientes.
Era normal entonces,
que su relación diaria,
comenzara con estas declaraciones,
y terminara igual.
Se tenían confianza mutuamente,
y se confesaban,
todos sus secretos,
casi cotidianamente.
Normal era entonces,
que salieran de vez en cuando,
o a comer afuera,
o a ver películas de cine,
o a bailar a algún boliche.
Y normal era que ambos,
se buscaran algún trabajito,
para costear sus salidas.
Cuando no podían salir,
se quedaban en la casa,
y preferían la radio,
que la televisión,
una porque no era,
una película que acababa,
lo que les daba mas tiempo juntos,
y otra porque era una pantalla,
que no dejaba oir sus besos,
cuando quedaban solos.
Los trabajitos servían también,
para hacerse regalos.
Atenciones estas,
que eran muy bien premiadas,
con sus correspondientes,
besos y caricias.
No faltaban las cartitas de amor,
adornadas con flores y corazones.
Y de vez en cuando,
con cofesiones de secretos deseos.
Que cuando eran viables,
los planificaban,
tan meticulosa,
como secretamente podían.
Y así eran sus días.
Una de sus confesiones secretas,
era ir a ver películas al cine ,
y desear tocarse ,
tanto como pudieran.
Otra era ir a bailar,
y desear hacerlo,
tan pegados como pudieran.
Cuando lograban,
hacer realidad sus deseos,
era nomal festejar,
cuando menos con unos mates,
mientras se contaban,
que parte les habían excitado más.
Lo que hacía que esta rutina,
a medida que más se conocían,
se convirtiera en una espiral,
de confesiones de deseos,
en sus cartitas de amor,
que eran por lo tanto,
cada vez mas largas,
y obviamnete mas excitantes.
Ya a estas alturas,
cada carta de amor,
era un acontecimiento,
que merecía primero un premio,
la más de las veces,
besos y caricias,
otras veces otra cartita de amor,
que por lo general,
ya leían cuando estaban solos.
Aunque esto implicaba a veces,
el dejarla para leerla después,
cuando cada quien,
quedaba solo en su casa.
A estas alturas de la relación,
las despedidas eran,
cada vez más largas,
y los reencuentros,
más románticos y efusivos.
Y las cartas eran guardadas,
con más hermetismo.
Eran tan largos los reencuentros,
y las despedidas,
que había que invitarlos a entrar.
Otra forma de festejar,
los deseos hachos realidad,
era comiendo algo rico,
lo que los hacía intercambiar,
chocolates y bombones,
cada vez más a menudo,
aunque a estas alturas,
ya no los conformaba,
nada mas que salir a cenar.
Ambos tenían una colección,
de papelitos de chocolates y bombones,
y de servilletas de bares,
con todo y fecha escrita,
que guardaban celosamente.
Ya la cosa no pasaba por largas cartas,
era suficiente recordar,
un papelito de bombón,
una servilleta de papel de un bar,
para antojarse de todo,
lo que este implicaba.
Lo cual los había tornado,
unos verdaderos antojadizos,
que solo deseaban saciarse.
Los deseos de algo rico,
ya eran tan urgentes,
que se habían transformado en gula,
lo cual a veces,
era motivo de desencuentros,
porque no se aguantaban,
las ganas de darse un gusto,
y se quedaban por ahí,
para saciarse entusiastas,
y llegaban tarde a la cita diaria.
O les prodigaba a ambos,
serias amonestaciones,
a la hora de las confesiones,
religiosas claro está.
Lo cual había derivado,
en las penitencias,
y estas en otros desencuentros,
ya que uno estaba antojado de algo,
que a veces el otro no podía,
debido a estas penitencias.
Los desencuentros,
eran dignos de anécdotas,
que usualmente se contaban,
los de gula eran los mas festejados,
ambos se envidiaban el estómago,
que tenían para tanto.
Los de penitencia,
ya eran rayanos en masoquismo,
porque estas ya eran humillantes.
Pero ambas cosas les daba ímpetu,
para seguir adelante,
Hacía mas comprometido,
el amor que se prodigaban.
Tanto compromiso,
había entre ambos,
que les daba seguridad
y esta a su vez la paz.
Paz que no querían perder,
y que por más que los desencuentros,
generaran a veces rencillas,
los obligaba a hacer,
presisamente las paz.
Hacer la paz,
merecía festejo,
lo cual era usualmente,
besos y caricias.
Y los besos y caricias,
traían más amor,
y esto era bueno.
Era tan bueno esto,
que a veces se preguntaban,
de dónde venía,
y esto los llevaba,
a pensar en Dios,
y consecuentemente,
a darle las gracias.
Así que tenían que ir a misa,
aunque más no sea,
a dar las gracias.
Tan agradecidos estaban,
que a veces hacían promesas,
y pedían más,
más días de amor,
más días de compañerismo,
más días de lealtad,
más días de gracia.
cierto Domingo,
después de un día sin verse,
el la encontró en cama,
al parecer no estaba bien,
no tardaron en dejarlos solos,
y entonces él preguntó,
-¿cuál es la anécdota?
pensando en un seguro atracón,
Ella le contó que había salido,
con sus primas a bailar,
y la habían violado.
El todavía no volvía en sí,
cuando ella prosiguió,
en realidad tengo una buena
y una mala noticia,
y viendo que él aún no reaccionaba,
le dijo,la buena es...
que prometí entregarme toda a vos,
si esto alguna vez me pasaba,
acto seguido se destapó,
y lo metió en su cama.
Solo Dios sabía,
cuanto él había deseado,
ese hermoso momento,
que lo satisfizo.
Yo también hice una promesa,
prometí amarte hasta el fin,
ella le dijo,
es que yo pedí una cosa...
que si esto me pasaba prefería morir,
y vos ¿que pediste? inquirió,
yo pedi mi amor,
morirme con vos.
Mi religión me lo prohibe
Jorge era creyente si,
pero ya había caído en la cuenta,
que todo se resumía,
en amar a los demás,
como se ama a uno mismo.
Y ante la problemática de,
cuales eran las reglas,
ya había descubierto,
que la conciencia,
era la que dictaba,
las reglas a seguir.
La suya no solo era habladora,
sino muy sabia,
rara vez se equivocaba,
asi que mas que su conciencia,
era mas bien su religión.
En ese sentido podría decirse,
que era muy religioso,
porque era muy conciente,
jamás faltaba a una promesa,
porque lo prometido es deuda,
le decía su conciencia,
podía demorarse un poco,
pero siempre cumplía.
Pero no era frío y calculador,
su conciencia no se lo permitía.
Era mas bien de buen corazón,
generoso y caritativo,
aunque en realidad,
la caridad comienza por casa,
solía decir a menudo,
especialmente cuando,
se otorgaba un permitido.
Era generoso en un sentido amplio,
ya que le permitía a los demás,
pensar de cualquier manera,
en tanto fueran coherentes,
con ellos mismos,
so pena de aguantarse,
las criticas más espontáneas.
"Hay para todos los gustos"
era una de sus frases favoritas,
para concluir alguna discución,
respecto de tal o cual postura.
o "sobre gustos no hay nada escrito"
solía decir cuando veía algo,
que él de ningun modo gustaba.
Pero no era de censurar,
ni de censurarse de modo alguno.
Eso era para él ,el motivo,
del vértigo del pensamiento libre,
y a su vez la balanza equilibrante,
"ni muy muy ni tan tan"
era su juicio anticipado,
sobre todas las cosas.
Aunque "toda regla tiene su excepción"
decía si se quería discutir su hombría,
en esos términos,claro está.
En ese sentido odiaba los extremistas,
porque hacían poner en duda,
la hombría,de quienes no llegaban a tanto.
Era un hombre hecho y derecho,
y ningún extremista,
lo podría poner en duda.
Eso también es censura,
y no se lo podría permitir.
Jorje era estudiante,
lo que no le daba mucho tiempo,
para salidas y aventuras,
Andaba bien en sus estudios,
gracias a que se esmeraba,
en realizar sus tareas,
de tal suerte de descollar,
llegada su oportunidad.
Su más usual contacto con las mujeres,
era a través de las revistas,
de donde las sacaba y pegaba,
por todo su cuarto.
Aunque no era un mujeriego,
por el contrario,
pensaba en relaciones serias,
aunque no había tenido suerte,
con las chicas ultimamente.
Cuando le sobraba algún tiempo,
entablaba una partida de ajedrez,
con algún amigo.
Lo que generalmente,
agotaba su tiempo.
Leía mucho sobre el tema,
mas bien lo estudiaba.
Asi que era un difícil contrincante,
aun para los no tan neófitos.
Pero era sociable,
no se perdía un asado con amigos.
Aunque no era muy gracioso,
tenía buena memoria,
y sus chistes solían ser,
el centro de atracción,
en todas las reuniones.
Patricia era una vecina,
que solía ver en el colectivo,
y que aparte de amena,
le resultaba atractiva,
no podía evitar,
ser muy sociable con ella.
Venían platicando y ella lo pellizcó,
El automáticamente miró,
para todos lados,
Ella le dijo en voz baja,
-¿viste a aquella?-
él asintió con la cabeza,
y le dijo en voz baja,
-es literalmente un manoseo-
siguieron platicando,
y volvió a pellizcarlo,
el volvió a mirar,
y le dijo en voz baja,
-parece que sus líbidos estan altas-
ella comenzó a mover su cabeza,
inquieta, como dudando,
y al ver que la mujer,
le corría la mano al joven,
y este pasaba al fondo,
lo pellizcó nuevamente,
él se acercó a ella,
y ella le dijo en voz baja,
-prometeme una cosa-
-¿que cosa?preguntó
-que nunca me vas a permitir...
dejar pasar una oportunidad asi !!!-
dijo con un énfasis reprimido
para que no se oyera.
-prometido-dijo él
Otro día se volvió a encontrar,
en el colectivo con Patricia,
platicaban como de costumbre,
cuando el tono de voz,
de una pareja cercana,
comenzó a subir marcadamente,
y Patricia lo pellizcó,
y le dijo en voz baja,
-escuchá como discuten-
el comenzó a oirlos,
de tanto en tanto,
mientras seguía su plática,
ella volvió a pellizcarlo,
y le dijo en voz baja,
-parce que el metió la pata-
Pero no había caso,
el no entendía nada,
de lo que oía hablar,
a la pareja cercana,
pensó que Patricia,
tendría un oído más agudizado,
o no prestaba atención,
sobre lo que él conversaba,
Era realmente complicado,
hacer las dos cosas,
la pareja descendió,
y entonces ella le dijo,
-prometeme una cosa-
-¿que cosa? dijo él
-que si alguna vez...
llega a pasar algo...
entre vos y yo...
no se lo contarás a tus amigos-
-prometido-dijo él
Cierta vez venían platicando,
Jorje y Patricia en el colectivo,
una pareja venía besándose,
y la pareja de adelante de ellos,
parecían inquietarse,
sobretodo ella,
se notaba que no eran novios,
solamente amigos,
en un momento dado,
ella le pregunta -¿lo hacemos?
el le dijo que no con la cabeza,
medio tímidamente,
ella desabrochó un botón,
de su camisa y volvió a preguntar,
-¿lo hacemos? casi con impaciencia,
el volvió a negar con la cabeza,
para lugo clavar su mirada,
en la ventanilla,
ella se bajó desairada,
recién entonces Patricia,
le dijo a Jorge,
-¿me prometes una cosa?
-¿que cosa?
-que si alguna vez...
te pido una cosa asi...
no te vas a negar
-prometido- dijo él
mientras caía en la cuenta,
de que Patricia lo estaba,
seduciendo lentamente,
aferrandosé a sus promesas,
asegurandose un si,
y su silencio.
Ese día ellos venían palticando,
como de costumbre en el colectivo,
se vaciaron los asientos,
que estaban frente a ellos,
pero antes que pudieran sentarse,
una pareja se sentó,
el era fisicoculturista,
y ella parecía su novia,
comenzaron a hojear una revista,
de fisicoculturismo,
Patricia no le sacaba los ojos de necima,
a la revista de la pareja,
al tiempo que se acercaba,
cada vez más a Jorge,
ya habían entrecruzado sus piernas,
y ella había notado,
cierta rigidez en él,
justo lo que ella buscaba,
ella más se apoyaba en él,
y los vaivenes del colectivo,
hicieron el resto,
ya se acercaban al punto,
done el se bajaba,
entonces decidió,
tomar la iniciativa,
pensó en la frase más apropiada,
algo que resumiera todo,
lo que él quería ofrecerle,
y entonces profirió,
-¿te puedo invitar algo fuerte?
a lo que ella aceptó gustosa,
entonces bajaron juntos,
y se fueron a su casa.
El afortunadamente tenía,
todo lo necesario,
para una relación ocacional.
Su conciencia no le permitía engañarla,
asi que fue platicando con ella,
tratando de que comprendiera,
sus verdaderas intenciones,
-mirá que es algo verdaderamente fuerte-
-bueno -le contestó sonriente
-me refiero a lo que quiero ofrecerte-
-bueno .le contestó sonriente
entraron en la casa,
subieron las escaleras,
ella dejó su cartera en al silla,
mientras miró una revista,
de chicas en bikini,
que Jorge había olvidado en la mesa,
se desvistió a propósito,
para parecerse a una de ellas,
y quedó en ropa interior,
el se preparó para la ocación,
la tomo por detras,
por la cintura,
y le dijo en voz baja,
-no puedo permitir que dejes pasar,
una oportunidad como esta-
ella le dijo en voz baja
-¿lo hacemos?
el asintió con la cabeza,
y todo acabó en un momento,
de pasión y desenfreno,
ella le dijo-¿no se lo contarás a nadie?
el le dijo-mi religión me lo prohibe.
pero ya había caído en la cuenta,
que todo se resumía,
en amar a los demás,
como se ama a uno mismo.
Y ante la problemática de,
cuales eran las reglas,
ya había descubierto,
que la conciencia,
era la que dictaba,
las reglas a seguir.
La suya no solo era habladora,
sino muy sabia,
rara vez se equivocaba,
asi que mas que su conciencia,
era mas bien su religión.
En ese sentido podría decirse,
que era muy religioso,
porque era muy conciente,
jamás faltaba a una promesa,
porque lo prometido es deuda,
le decía su conciencia,
podía demorarse un poco,
pero siempre cumplía.
Pero no era frío y calculador,
su conciencia no se lo permitía.
Era mas bien de buen corazón,
generoso y caritativo,
aunque en realidad,
la caridad comienza por casa,
solía decir a menudo,
especialmente cuando,
se otorgaba un permitido.
Era generoso en un sentido amplio,
ya que le permitía a los demás,
pensar de cualquier manera,
en tanto fueran coherentes,
con ellos mismos,
so pena de aguantarse,
las criticas más espontáneas.
"Hay para todos los gustos"
era una de sus frases favoritas,
para concluir alguna discución,
respecto de tal o cual postura.
o "sobre gustos no hay nada escrito"
solía decir cuando veía algo,
que él de ningun modo gustaba.
Pero no era de censurar,
ni de censurarse de modo alguno.
Eso era para él ,el motivo,
del vértigo del pensamiento libre,
y a su vez la balanza equilibrante,
"ni muy muy ni tan tan"
era su juicio anticipado,
sobre todas las cosas.
Aunque "toda regla tiene su excepción"
decía si se quería discutir su hombría,
en esos términos,claro está.
En ese sentido odiaba los extremistas,
porque hacían poner en duda,
la hombría,de quienes no llegaban a tanto.
Era un hombre hecho y derecho,
y ningún extremista,
lo podría poner en duda.
Eso también es censura,
y no se lo podría permitir.
Jorje era estudiante,
lo que no le daba mucho tiempo,
para salidas y aventuras,
Andaba bien en sus estudios,
gracias a que se esmeraba,
en realizar sus tareas,
de tal suerte de descollar,
llegada su oportunidad.
Su más usual contacto con las mujeres,
era a través de las revistas,
de donde las sacaba y pegaba,
por todo su cuarto.
Aunque no era un mujeriego,
por el contrario,
pensaba en relaciones serias,
aunque no había tenido suerte,
con las chicas ultimamente.
Cuando le sobraba algún tiempo,
entablaba una partida de ajedrez,
con algún amigo.
Lo que generalmente,
agotaba su tiempo.
Leía mucho sobre el tema,
mas bien lo estudiaba.
Asi que era un difícil contrincante,
aun para los no tan neófitos.
Pero era sociable,
no se perdía un asado con amigos.
Aunque no era muy gracioso,
tenía buena memoria,
y sus chistes solían ser,
el centro de atracción,
en todas las reuniones.
Patricia era una vecina,
que solía ver en el colectivo,
y que aparte de amena,
le resultaba atractiva,
no podía evitar,
ser muy sociable con ella.
Venían platicando y ella lo pellizcó,
El automáticamente miró,
para todos lados,
Ella le dijo en voz baja,
-¿viste a aquella?-
él asintió con la cabeza,
y le dijo en voz baja,
-es literalmente un manoseo-
siguieron platicando,
y volvió a pellizcarlo,
el volvió a mirar,
y le dijo en voz baja,
-parece que sus líbidos estan altas-
ella comenzó a mover su cabeza,
inquieta, como dudando,
y al ver que la mujer,
le corría la mano al joven,
y este pasaba al fondo,
lo pellizcó nuevamente,
él se acercó a ella,
y ella le dijo en voz baja,
-prometeme una cosa-
-¿que cosa?preguntó
-que nunca me vas a permitir...
dejar pasar una oportunidad asi !!!-
dijo con un énfasis reprimido
para que no se oyera.
-prometido-dijo él
Otro día se volvió a encontrar,
en el colectivo con Patricia,
platicaban como de costumbre,
cuando el tono de voz,
de una pareja cercana,
comenzó a subir marcadamente,
y Patricia lo pellizcó,
y le dijo en voz baja,
-escuchá como discuten-
el comenzó a oirlos,
de tanto en tanto,
mientras seguía su plática,
ella volvió a pellizcarlo,
y le dijo en voz baja,
-parce que el metió la pata-
Pero no había caso,
el no entendía nada,
de lo que oía hablar,
a la pareja cercana,
pensó que Patricia,
tendría un oído más agudizado,
o no prestaba atención,
sobre lo que él conversaba,
Era realmente complicado,
hacer las dos cosas,
la pareja descendió,
y entonces ella le dijo,
-prometeme una cosa-
-¿que cosa? dijo él
-que si alguna vez...
llega a pasar algo...
entre vos y yo...
no se lo contarás a tus amigos-
-prometido-dijo él
Cierta vez venían platicando,
Jorje y Patricia en el colectivo,
una pareja venía besándose,
y la pareja de adelante de ellos,
parecían inquietarse,
sobretodo ella,
se notaba que no eran novios,
solamente amigos,
en un momento dado,
ella le pregunta -¿lo hacemos?
el le dijo que no con la cabeza,
medio tímidamente,
ella desabrochó un botón,
de su camisa y volvió a preguntar,
-¿lo hacemos? casi con impaciencia,
el volvió a negar con la cabeza,
para lugo clavar su mirada,
en la ventanilla,
ella se bajó desairada,
recién entonces Patricia,
le dijo a Jorge,
-¿me prometes una cosa?
-¿que cosa?
-que si alguna vez...
te pido una cosa asi...
no te vas a negar
-prometido- dijo él
mientras caía en la cuenta,
de que Patricia lo estaba,
seduciendo lentamente,
aferrandosé a sus promesas,
asegurandose un si,
y su silencio.
Ese día ellos venían palticando,
como de costumbre en el colectivo,
se vaciaron los asientos,
que estaban frente a ellos,
pero antes que pudieran sentarse,
una pareja se sentó,
el era fisicoculturista,
y ella parecía su novia,
comenzaron a hojear una revista,
de fisicoculturismo,
Patricia no le sacaba los ojos de necima,
a la revista de la pareja,
al tiempo que se acercaba,
cada vez más a Jorge,
ya habían entrecruzado sus piernas,
y ella había notado,
cierta rigidez en él,
justo lo que ella buscaba,
ella más se apoyaba en él,
y los vaivenes del colectivo,
hicieron el resto,
ya se acercaban al punto,
done el se bajaba,
entonces decidió,
tomar la iniciativa,
pensó en la frase más apropiada,
algo que resumiera todo,
lo que él quería ofrecerle,
y entonces profirió,
-¿te puedo invitar algo fuerte?
a lo que ella aceptó gustosa,
entonces bajaron juntos,
y se fueron a su casa.
El afortunadamente tenía,
todo lo necesario,
para una relación ocacional.
Su conciencia no le permitía engañarla,
asi que fue platicando con ella,
tratando de que comprendiera,
sus verdaderas intenciones,
-mirá que es algo verdaderamente fuerte-
-bueno -le contestó sonriente
-me refiero a lo que quiero ofrecerte-
-bueno .le contestó sonriente
entraron en la casa,
subieron las escaleras,
ella dejó su cartera en al silla,
mientras miró una revista,
de chicas en bikini,
que Jorge había olvidado en la mesa,
se desvistió a propósito,
para parecerse a una de ellas,
y quedó en ropa interior,
el se preparó para la ocación,
la tomo por detras,
por la cintura,
y le dijo en voz baja,
-no puedo permitir que dejes pasar,
una oportunidad como esta-
ella le dijo en voz baja
-¿lo hacemos?
el asintió con la cabeza,
y todo acabó en un momento,
de pasión y desenfreno,
ella le dijo-¿no se lo contarás a nadie?
el le dijo-mi religión me lo prohibe.
Lo quiero bien macho
El era un chico de barrio,
de clase media acomodada,
casa de dos plantas,
con mucama cama adentro,
apenas unos años mayor que él,
auque bastante apocada.
El ya había terminado sus estudios,
aunque aún no tenía empleo fijo.
Su familia le decía Chicho.
Solía jugar al Fútbol,
a menudo con sus vecinos.
O iba a jugar al Pool,
con sus amigos.
Era bastante sociable.
Estaba de novio,
con un a chica de barrio.
Ella era de clase media baja,
Ya había terminado sus estudios,
aunque aún no tenía empelo fijo,
su familia le decía Chuchi.
Tenía buenos chiches,
lo que le atraía mucho a él.
Asi que los chiches,
eran definidos por él,
como juguetes del novio.
Opinión que entre ellos,
hacía valer.
Y que ante la pregunta,
-¿de quien son esos chiches?
ella ya había aprendido a responder,
-todos tuyos
lo que a él le dibujaba,
una sonrisa en el rostro.
Ella tenía alumnitos,
que preparaba para sus estudios,
con lo que se ganaba unos pesos,
para sus gastos,
El solo hacía suplencias,
en un bar para ganarse,
como para los cigarrillos.
Eran el uno para el otro.
Vivían el presente,
sin importarles el futuro.
Disfrutaban su juventud,
tanto como podían,
y si el niño viene,
pues viene y listo.
Después de todo,decían,
los niños vienen,
con el pan debajo del brazo.
No tenían prejuicios.
Y no perdían oportunidad,
de tener un encuentro íntimo.
Ella solía bromear,
con sus amigas,
repecto de un niño,
cuando le preguntaban,
-¿como andás?
ella gustaba responder,
-a la dulce espera
-¿estas embarazada?
preguntaban ellas,
a lo que ella repondía,
-no estoy esperando a mi novio
-ja ja ja
-ja ja ja
En realidad ella,
lo deseaba bastante,
y desde que su abuela viuda,
se vino a vivir con su familia,
porque ya no podía,
cuidarse sola,
y su padre puso,
la casa en alquiler,
mucho más todavía.
Porque si el niño,
quiciera venir,
pues tendrían una casa.
Así que ambos demostraron,
gran interés en la casa,
hasta la pintaron,
y la dejaron como nueva.
Ambos pensaban,
que era un buen momento,
para casarse,
y seguro con ayuda,
de sus padres,
poner una despensa.
el presente ya,
no podía se más prometedor,
ya daban sus planes por hecho,
y solo les preocupaba,
la llegada del niño,
que sin duda,
pondría en compromiso,
a sus padres,
y asi lograrian sus palnes,
tanto mas rápido,
de lo esperado todavía.
Ahora vivían el presente,
con mucha mas pasión y desenfreno.
les habían encomendado,
las llaves de una casa,
para que la cuidaran,
y entonces tuvieron,
un momento de total desenfreno.
Y estaban seguros,
que después de aquello,
sin duda vendría el niño,
que tanto esperaban.
Pero pasaban las semanas,
y no había ningún indicio,
de que el niño viniera en camino.
Entonces ella angustiada,
se practicó unos estudios,
que la llevaron a enterarse,
que era estéril.
Fue tan grande su decepción,
cuando vió sus planes arruinados,
que lloró desconsoladamente.
Cuando el llegó a verla,
ella estaba llorando en su pieza,
trató de consolarla,
pero no encontró manera.
Y no le quedó mas que decir,
que sus planes debían olvidarse.
Entonces ella en un rapto,
dijo enfurecida,
-No,olvidar nustros planes ,no
a lo que luego argumentó,
-hay muchas formas...
de conseguir un niño
Desde ese día en adelante,
ella comenzó a pensar,
que el llevaba entre sus piernas,
un verdadero tesoro.
Y comenzó a alentarlo,
al ver pasar las chicas.
-Mirá esta ,mirá aquella
y la consiguiente pregunta,
-¿no te gustaría?
él le reprochaba,
que solo la amaba a ella,
ella le contestaba,
casi en un tono insididioso,
-podría darnos un hijo...
Cosa que a ella le importaba,
casi con urgencia,
pensaba que si era de él,
también en cierto modo,
sería de ella,
sobretodo si la chica,
no lo quería para ella,
cosa que era muy normal,
en algunas jóvenes,
que no dudarían,
en entregarlos en adopción.
Y justo ese era el punto,
el secreto objetivo,
y el modo sin dudas,
de tener un niño.
Para lo cual,
lo venía adiestrando a él,
consciente de lo que esto,
implicaba sin dudas.
La ventana de la mucama,
daba a la de él,
a tavés del patio.
Por cierto todavía era,
bastante jóven,
y bien dotada,
aunque no muy bonita,
al verla desvestida,
esa siesta de verano,
se le cruzó por la cabeza,
consentir a su novia,
era la víctima perfecta,
y no demoró en hacerlo,
ella solo le preguntó apocada,
-¿qué querés?
el con tono sarcastico,
le respondió,
-una docena de empanadas
y después de hacerlo,
se retiró callado.
Ella no dudó en hablar con su madre,
al respecto del hecho,
pero ella le restó importancia,
-Son cosas de muchachos-le dijo
ella le dijo que hablaría con la novia,
cosa que no titubeó en hacer.
-¿que pasa si quedo embarazada?
-¿no lo querés?-pregunto Chuchi
-no!!!-respondió la mucama
-perfecto-le salió espontaneamente
-yo si- agregó inmediatamente
la mucama apocada pegó media vuelta
-están locos los dos!!!-
Ella estaba felíz,
sus planes estaban saliendo,
tal como esperaba,
ahora todo era cuestión de tiempo.
Esto merecía un festejo,
y ya que estaban solos,
aprovecharon el momento,
literalmente se retorcieron,
juntos con gusto,
una y otra vez,
hasta el cansancio.
En ese momento,
alguien tocaba la puerta,
ella atendó,
era la mucama,
que traía en mano,
una docena de empanadas,
recién echas,
y le dijo con brevedad,
que se había hecho el test,
y le había dado negativo,
y que le dijera a él,
que ahí tenía lo que le pidió,
luego se retiró,
con una sonrisa burlona.
Aunque no era lo que ella esperaba,
estaba contenta igual,
ya que la mucama,
había demostrado,
haber entrado en el juego,
Ahora todo era cuestón de tiempo,
y eso merecía un festejo,
con todo y empanadas.
El se había levantado tarde,
aquel día lluvioso,
su familia ya dormía la siesta,
no era un día como para salir,
pero si uno ideal,
para consentir a su novia.
La mucama lavaba los platos,
el la tomó furtivo,
ella apocada solo preguntó,
-¿qué querés?
él ya con un tono patético,
le respondió al retirarse,
-un pollo al horno
convencido que a estas alturas,
ella ya sabía que quería.
No esperó la comida,
ya había parado la lluvia,
y se fué a lo de su novia,
estuvieron hasta caer la noche,
retorciendose sin parar,
Alguien tocaba la puerta,
ella salió a atender,
era la mucama,
con un pollo al horno,
recién echo,
y una sonrisa burlona en la cara,
le dijo que él se lo había pedido,
Ella lo recibió gustosa,
y le preguntó en un tono sarcástico,
-¿todavía no hay noticias?
-ella sonriendo le dijo que no y se fué
ellos festejaron igual,
esta vez con un pollo al horno.
Ella estaba contenta,
con el accionar de su novio,
y le gustaba,
tener algo con que festejar.
La mucama a su vez,
ya estaba comenzando,
a disfrutarlo en secreto.
Los furtivos encuentros,
eran cada vez mas frecuentes.
Pero la mucama de repente,
comenzó a tomar conciencia,
de que al final la estaba usando,
y pensó en ponerle un límite,
a la situación presente.
Tal vez si le pudiera decir a su novia,
algo que la hiriera realmente,
ella tal vez pensara en dar marcha atrás.
Entonces preparó los canelones,
y partió a la casa de ella.
Ellos estaban retorciendose,
cuando la mucama llegó,
ella recibió los canelones,
un poco decepcionada,
porque significaba,
que no habría noticias del niño,
La mucama aprovechó,
que la vió con la guardia baja,
y le pregunto
-¿vos lo querés?
-si-replicó ella
-¿lo querés mujeriego?
ella sentida pero no abatida,
rápidamente contestó
-lo quiero bien macho-
de clase media acomodada,
casa de dos plantas,
con mucama cama adentro,
apenas unos años mayor que él,
auque bastante apocada.
El ya había terminado sus estudios,
aunque aún no tenía empleo fijo.
Su familia le decía Chicho.
Solía jugar al Fútbol,
a menudo con sus vecinos.
O iba a jugar al Pool,
con sus amigos.
Era bastante sociable.
Estaba de novio,
con un a chica de barrio.
Ella era de clase media baja,
Ya había terminado sus estudios,
aunque aún no tenía empelo fijo,
su familia le decía Chuchi.
Tenía buenos chiches,
lo que le atraía mucho a él.
Asi que los chiches,
eran definidos por él,
como juguetes del novio.
Opinión que entre ellos,
hacía valer.
Y que ante la pregunta,
-¿de quien son esos chiches?
ella ya había aprendido a responder,
-todos tuyos
lo que a él le dibujaba,
una sonrisa en el rostro.
Ella tenía alumnitos,
que preparaba para sus estudios,
con lo que se ganaba unos pesos,
para sus gastos,
El solo hacía suplencias,
en un bar para ganarse,
como para los cigarrillos.
Eran el uno para el otro.
Vivían el presente,
sin importarles el futuro.
Disfrutaban su juventud,
tanto como podían,
y si el niño viene,
pues viene y listo.
Después de todo,decían,
los niños vienen,
con el pan debajo del brazo.
No tenían prejuicios.
Y no perdían oportunidad,
de tener un encuentro íntimo.
Ella solía bromear,
con sus amigas,
repecto de un niño,
cuando le preguntaban,
-¿como andás?
ella gustaba responder,
-a la dulce espera
-¿estas embarazada?
preguntaban ellas,
a lo que ella repondía,
-no estoy esperando a mi novio
-ja ja ja
-ja ja ja
En realidad ella,
lo deseaba bastante,
y desde que su abuela viuda,
se vino a vivir con su familia,
porque ya no podía,
cuidarse sola,
y su padre puso,
la casa en alquiler,
mucho más todavía.
Porque si el niño,
quiciera venir,
pues tendrían una casa.
Así que ambos demostraron,
gran interés en la casa,
hasta la pintaron,
y la dejaron como nueva.
Ambos pensaban,
que era un buen momento,
para casarse,
y seguro con ayuda,
de sus padres,
poner una despensa.
el presente ya,
no podía se más prometedor,
ya daban sus planes por hecho,
y solo les preocupaba,
la llegada del niño,
que sin duda,
pondría en compromiso,
a sus padres,
y asi lograrian sus palnes,
tanto mas rápido,
de lo esperado todavía.
Ahora vivían el presente,
con mucha mas pasión y desenfreno.
les habían encomendado,
las llaves de una casa,
para que la cuidaran,
y entonces tuvieron,
un momento de total desenfreno.
Y estaban seguros,
que después de aquello,
sin duda vendría el niño,
que tanto esperaban.
Pero pasaban las semanas,
y no había ningún indicio,
de que el niño viniera en camino.
Entonces ella angustiada,
se practicó unos estudios,
que la llevaron a enterarse,
que era estéril.
Fue tan grande su decepción,
cuando vió sus planes arruinados,
que lloró desconsoladamente.
Cuando el llegó a verla,
ella estaba llorando en su pieza,
trató de consolarla,
pero no encontró manera.
Y no le quedó mas que decir,
que sus planes debían olvidarse.
Entonces ella en un rapto,
dijo enfurecida,
-No,olvidar nustros planes ,no
a lo que luego argumentó,
-hay muchas formas...
de conseguir un niño
Desde ese día en adelante,
ella comenzó a pensar,
que el llevaba entre sus piernas,
un verdadero tesoro.
Y comenzó a alentarlo,
al ver pasar las chicas.
-Mirá esta ,mirá aquella
y la consiguiente pregunta,
-¿no te gustaría?
él le reprochaba,
que solo la amaba a ella,
ella le contestaba,
casi en un tono insididioso,
-podría darnos un hijo...
Cosa que a ella le importaba,
casi con urgencia,
pensaba que si era de él,
también en cierto modo,
sería de ella,
sobretodo si la chica,
no lo quería para ella,
cosa que era muy normal,
en algunas jóvenes,
que no dudarían,
en entregarlos en adopción.
Y justo ese era el punto,
el secreto objetivo,
y el modo sin dudas,
de tener un niño.
Para lo cual,
lo venía adiestrando a él,
consciente de lo que esto,
implicaba sin dudas.
La ventana de la mucama,
daba a la de él,
a tavés del patio.
Por cierto todavía era,
bastante jóven,
y bien dotada,
aunque no muy bonita,
al verla desvestida,
esa siesta de verano,
se le cruzó por la cabeza,
consentir a su novia,
era la víctima perfecta,
y no demoró en hacerlo,
ella solo le preguntó apocada,
-¿qué querés?
el con tono sarcastico,
le respondió,
-una docena de empanadas
y después de hacerlo,
se retiró callado.
Ella no dudó en hablar con su madre,
al respecto del hecho,
pero ella le restó importancia,
-Son cosas de muchachos-le dijo
ella le dijo que hablaría con la novia,
cosa que no titubeó en hacer.
-¿que pasa si quedo embarazada?
-¿no lo querés?-pregunto Chuchi
-no!!!-respondió la mucama
-perfecto-le salió espontaneamente
-yo si- agregó inmediatamente
la mucama apocada pegó media vuelta
-están locos los dos!!!-
Ella estaba felíz,
sus planes estaban saliendo,
tal como esperaba,
ahora todo era cuestión de tiempo.
Esto merecía un festejo,
y ya que estaban solos,
aprovecharon el momento,
literalmente se retorcieron,
juntos con gusto,
una y otra vez,
hasta el cansancio.
En ese momento,
alguien tocaba la puerta,
ella atendó,
era la mucama,
que traía en mano,
una docena de empanadas,
recién echas,
y le dijo con brevedad,
que se había hecho el test,
y le había dado negativo,
y que le dijera a él,
que ahí tenía lo que le pidió,
luego se retiró,
con una sonrisa burlona.
Aunque no era lo que ella esperaba,
estaba contenta igual,
ya que la mucama,
había demostrado,
haber entrado en el juego,
Ahora todo era cuestón de tiempo,
y eso merecía un festejo,
con todo y empanadas.
El se había levantado tarde,
aquel día lluvioso,
su familia ya dormía la siesta,
no era un día como para salir,
pero si uno ideal,
para consentir a su novia.
La mucama lavaba los platos,
el la tomó furtivo,
ella apocada solo preguntó,
-¿qué querés?
él ya con un tono patético,
le respondió al retirarse,
-un pollo al horno
convencido que a estas alturas,
ella ya sabía que quería.
No esperó la comida,
ya había parado la lluvia,
y se fué a lo de su novia,
estuvieron hasta caer la noche,
retorciendose sin parar,
Alguien tocaba la puerta,
ella salió a atender,
era la mucama,
con un pollo al horno,
recién echo,
y una sonrisa burlona en la cara,
le dijo que él se lo había pedido,
Ella lo recibió gustosa,
y le preguntó en un tono sarcástico,
-¿todavía no hay noticias?
-ella sonriendo le dijo que no y se fué
ellos festejaron igual,
esta vez con un pollo al horno.
Ella estaba contenta,
con el accionar de su novio,
y le gustaba,
tener algo con que festejar.
La mucama a su vez,
ya estaba comenzando,
a disfrutarlo en secreto.
Los furtivos encuentros,
eran cada vez mas frecuentes.
Pero la mucama de repente,
comenzó a tomar conciencia,
de que al final la estaba usando,
y pensó en ponerle un límite,
a la situación presente.
Tal vez si le pudiera decir a su novia,
algo que la hiriera realmente,
ella tal vez pensara en dar marcha atrás.
Entonces preparó los canelones,
y partió a la casa de ella.
Ellos estaban retorciendose,
cuando la mucama llegó,
ella recibió los canelones,
un poco decepcionada,
porque significaba,
que no habría noticias del niño,
La mucama aprovechó,
que la vió con la guardia baja,
y le pregunto
-¿vos lo querés?
-si-replicó ella
-¿lo querés mujeriego?
ella sentida pero no abatida,
rápidamente contestó
-lo quiero bien macho-
El Mayor Gusto
El era un joven común,
que había decidido cumplir,
el servicio militar.
Por las mañanas trabajaba,
en las oficinas como dibujante,
luego tomaba franco hasta la tarde,
donde comenzaba su jornada de Guardia,
que duraba hasta la mañana.
Lo primero que hacía en la mañana,
después de terminar la Guardia,
era ir a las oficinas,
en el fondo del pasillo,
de estas, había una cocinita,
donde ponía a calentar agua,
pasaba por la oficina del jefe,
y una vez que le daba dinero,
salía a comprar pan criollo,
a una panadería cercana,
momento que aprovechaba,
para comprar cigarrillos.
Se pasaba la mañana preparando café,
calentando agua para el mate,
y llevando papeles.
Afortunadamente la cocinita,
estaba bien alejada de las oficinas,
lo que le daba oportunidad,
de fumar un cigarrillo,
cada vez que le tocaba ir a ella.
Pero en el puesto de guardia,
era donde fumaba más,
ya que era un lugar apartado,
a cielo abierto,
sin nadie que lo controlara.
Solo iba a su casa a almorzar,
dormir un buen rato,
y llevar ropa para lavar.
Salvando a su familia,
los demas eran civiles,
ese era el mote,
para todos por igual.
En el mundo estaba él,los cuadros,
la familia y los civiles.
Un mundo chico sin dudas.
Donde los cuadros eran,
todos los integrantes de la Fuerza.
Como había dos grupos de Guardia,
le tocaba hacerla día de por medio.
En esos medio días libres,
aprovechaba a tomar mate,
y escuchar música en la radio.
Como le encantaba la música,
y no tenía otro contacto con la sociedad,
que no fuera a través de los noticieros,
se había comprado una radio chiquita,
que colgaba del elástico del casco,
para que quedara junto a su oreja.
De tanto escuchar las noticias policiales,
ya estaba convencido,
que nada podría asombrarlo.
Al fusil solían decirle ,la novia,
porque no podía dejarla en ninguna parte,
sin que pudieran agarrársela,
porque era la que dormía con ellos,
y era la que le iba a decir que si,
cuando realmente hiciera falta,
esa era su novia,el fusil.
Aquella tarde acababa de entrar en la Guardia,
La civil era rubia y entró al cuartel,
El la reconoció solamente por el pelo,
Ni bien la reconoció se dio cuenta,
que estaba absolutamente perdido,
Acababa de hacerlo,estaba orgulloso,
pero a su vez seguro que se arrepentiría.
Para colmo la recibió,
el jefe de a Guardia.
-¿en que puedo ayudarla?
-busco un hombre
-¿que clase de hombre?
-no sé
-¿porque lo busca aquí?
-porque acabo de verlo entrar
-¿y como era?
-no sé,común
El jefe ordenó formarse a los cuadros,
él estaba seguro que lo descubrirían,
el jefe sabía que fué el último en entrar,
no sabía si estaba haciendo frío,
o era él el que lo sentía,
correr por su espalda.
-¿nombre?
-Alejandra
-¿señora o señorita?
-señorita
-bien señorita,estos son mis hombres
Ella miró a todos,uno por uno.
No reconoció absolutamnete a nadie.
-no sé, podría ser cualquiera
-bueno si nos da mas explicaciones,
tal vez podamos ayudarla
-Bueno el me siguió unas cuadras,
hasta que entré por el portón a casa,
se metió rápidamente,
me tomó de atrás,
me puso las manos en la pared,
se satisfizo con mi cuerpo,
lugo huyó rapidamente,
en ningún momento pude verlo.
El reconto había sido,
bastante descriptivo,
lo que despertó en él,
cierta rigidez,
que esperaba nadie notara.
El jefe de Guardia,
caminó por frente al grupo,
los miró a todos,
y luego les dijo,
-pongan cara de guerra
Se volvió sobre sus pasos,
luego comenzó a caminar en círculos,
y le dijo a ella
-veo que es un asunto delicado
Luego se dirigió al primero,
-preséntese
el primero dió un paso al frente
se paró firme y dijo
-El Cabo Bustos,puedo hacer una pregunta?
-si-respondió ella
-¿porqué cree que la siguió unas cuadras?
-Tal vez porque meneo mucho las caderas
-no lo sé-concluyó ella
entonces todos repararon en sus caderas,
realmente tenía buenas caderas.
El jefe de Guardia miró al segundo,
este dio un paso adelante y dijo,
-El Sargento Gómez,puedo hacer una pregunta?
-si- respondió ella
-¿cómo sabe que no lo tenía planeado?
a lo que ella respondió con otra pregunta
-¿no me hubiera esperado mas cerca de casa?
lo que hizo surgir un murmullo en el grupo,
entonces el Jefe de Guardia,
comenzó a caminar en círculos de nuevo,
por un rato para lugo gritar
-terminado!!!
luego miró al Cabo y le preguntó
-cree que la siguió por sus caderas?
el cabo ni lo pensó
-si,señor,si
luego se dirigió al grupo,
-alguno piensa lo contrario?
todos repondieron al unísono,
-no,señor,no
El jefe de Guardia miró al Sargento,
y luego de un momento le preguntó,
-Cree que lo tenia planeado?
el Sargento ni lo pensó
-no,señor,no
luego se dirigió al grupo,
-alguno piensa lo contrario,
todos respondieron al unísono,
-no,señor,no
luego preguntó al grupo
-¿dudas?
todos respondieron al unísono
-no,señor,no
El jefe de Guardia miró al tercero,
este dió un paso al frente y dijo,
-El Teniente Colazo,puedo preguntar?
-si-dijo ella
-¿porqué cree que la tomó de atrás?
a lo que ella respondió con una pregunta,
-¿porque era lo que mas le gustó de mi?
lo que despertó de nuevo el murmullo,
el jefe de Guardia volvió a caminar en círculos
por unos momentos luego gritó,
-terminado!!!
Luego se dirigió al grupo
-creen que las siguió por sus caderas?
todos al unísono
-si,señor ,si
-¿creen que lo tenía planeado?
todos al unísono
-no,señor,no
Luego hizo una pausa,
mientras miraba a la señorita,
porque no sabía como preguntar eso,
puso su mejor cara de guerra y preguntó,
-¿creen que la parte de atrás de la señorita es linda?
todos respondieron al unísono
-si,señor,si
-¿dudas?
todos al unísono
-no,señor,no
La pregunta había despertado algunas risas,
y murmullos el jefe esperó un momento,
mientras caminaba en círculos,
luego les gritó,
-terminado!!!
El jefe de Guardia miró al cuarto
este dió un paso al frente y dijo
-El Capitán Concha,¿pregunto?
-si por favor-dijo ella
-¿porqué cree que puso sus manos en la pared?
ella dudó un momento lugo dijo
-no lo sé,pero fué emocionante!!!
lo que volvió a despertar risas y murmullos,
el jefe esperó un largo rato esta vez,
pues le costaba tomar en serio lo que oía,
luego preguntó,
-¿la siguió por sus caderas?
todos al unísono
-si,señor,si
-¿lo tenía palneado?
todos al unísono
no,señor,no
-le gustaba su parte de atrás?
todos al unísono
-si,señor,si
-¿fué emocionante?
-todos al unísono
-si,señor,si
-¿dudas?
todos al unísono
-no,señor,no
y comenzó el murmullo de nuevo,
los animos se habían distendido,
ella caminaba frente a todos,
notó que faltaba uno,lo miró
si él justo él,dio un paso al frente extendiendo su mano
y luego le dijo
-El Mayor Gusto
que había decidido cumplir,
el servicio militar.
Por las mañanas trabajaba,
en las oficinas como dibujante,
luego tomaba franco hasta la tarde,
donde comenzaba su jornada de Guardia,
que duraba hasta la mañana.
Lo primero que hacía en la mañana,
después de terminar la Guardia,
era ir a las oficinas,
en el fondo del pasillo,
de estas, había una cocinita,
donde ponía a calentar agua,
pasaba por la oficina del jefe,
y una vez que le daba dinero,
salía a comprar pan criollo,
a una panadería cercana,
momento que aprovechaba,
para comprar cigarrillos.
Se pasaba la mañana preparando café,
calentando agua para el mate,
y llevando papeles.
Afortunadamente la cocinita,
estaba bien alejada de las oficinas,
lo que le daba oportunidad,
de fumar un cigarrillo,
cada vez que le tocaba ir a ella.
Pero en el puesto de guardia,
era donde fumaba más,
ya que era un lugar apartado,
a cielo abierto,
sin nadie que lo controlara.
Solo iba a su casa a almorzar,
dormir un buen rato,
y llevar ropa para lavar.
Salvando a su familia,
los demas eran civiles,
ese era el mote,
para todos por igual.
En el mundo estaba él,los cuadros,
la familia y los civiles.
Un mundo chico sin dudas.
Donde los cuadros eran,
todos los integrantes de la Fuerza.
Como había dos grupos de Guardia,
le tocaba hacerla día de por medio.
En esos medio días libres,
aprovechaba a tomar mate,
y escuchar música en la radio.
Como le encantaba la música,
y no tenía otro contacto con la sociedad,
que no fuera a través de los noticieros,
se había comprado una radio chiquita,
que colgaba del elástico del casco,
para que quedara junto a su oreja.
De tanto escuchar las noticias policiales,
ya estaba convencido,
que nada podría asombrarlo.
Al fusil solían decirle ,la novia,
porque no podía dejarla en ninguna parte,
sin que pudieran agarrársela,
porque era la que dormía con ellos,
y era la que le iba a decir que si,
cuando realmente hiciera falta,
esa era su novia,el fusil.
Aquella tarde acababa de entrar en la Guardia,
La civil era rubia y entró al cuartel,
El la reconoció solamente por el pelo,
Ni bien la reconoció se dio cuenta,
que estaba absolutamente perdido,
Acababa de hacerlo,estaba orgulloso,
pero a su vez seguro que se arrepentiría.
Para colmo la recibió,
el jefe de a Guardia.
-¿en que puedo ayudarla?
-busco un hombre
-¿que clase de hombre?
-no sé
-¿porque lo busca aquí?
-porque acabo de verlo entrar
-¿y como era?
-no sé,común
El jefe ordenó formarse a los cuadros,
él estaba seguro que lo descubrirían,
el jefe sabía que fué el último en entrar,
no sabía si estaba haciendo frío,
o era él el que lo sentía,
correr por su espalda.
-¿nombre?
-Alejandra
-¿señora o señorita?
-señorita
-bien señorita,estos son mis hombres
Ella miró a todos,uno por uno.
No reconoció absolutamnete a nadie.
-no sé, podría ser cualquiera
-bueno si nos da mas explicaciones,
tal vez podamos ayudarla
-Bueno el me siguió unas cuadras,
hasta que entré por el portón a casa,
se metió rápidamente,
me tomó de atrás,
me puso las manos en la pared,
se satisfizo con mi cuerpo,
lugo huyó rapidamente,
en ningún momento pude verlo.
El reconto había sido,
bastante descriptivo,
lo que despertó en él,
cierta rigidez,
que esperaba nadie notara.
El jefe de Guardia,
caminó por frente al grupo,
los miró a todos,
y luego les dijo,
-pongan cara de guerra
Se volvió sobre sus pasos,
luego comenzó a caminar en círculos,
y le dijo a ella
-veo que es un asunto delicado
Luego se dirigió al primero,
-preséntese
el primero dió un paso al frente
se paró firme y dijo
-El Cabo Bustos,puedo hacer una pregunta?
-si-respondió ella
-¿porqué cree que la siguió unas cuadras?
-Tal vez porque meneo mucho las caderas
-no lo sé-concluyó ella
entonces todos repararon en sus caderas,
realmente tenía buenas caderas.
El jefe de Guardia miró al segundo,
este dio un paso adelante y dijo,
-El Sargento Gómez,puedo hacer una pregunta?
-si- respondió ella
-¿cómo sabe que no lo tenía planeado?
a lo que ella respondió con otra pregunta
-¿no me hubiera esperado mas cerca de casa?
lo que hizo surgir un murmullo en el grupo,
entonces el Jefe de Guardia,
comenzó a caminar en círculos de nuevo,
por un rato para lugo gritar
-terminado!!!
luego miró al Cabo y le preguntó
-cree que la siguió por sus caderas?
el cabo ni lo pensó
-si,señor,si
luego se dirigió al grupo,
-alguno piensa lo contrario?
todos repondieron al unísono,
-no,señor,no
El jefe de Guardia miró al Sargento,
y luego de un momento le preguntó,
-Cree que lo tenia planeado?
el Sargento ni lo pensó
-no,señor,no
luego se dirigió al grupo,
-alguno piensa lo contrario,
todos respondieron al unísono,
-no,señor,no
luego preguntó al grupo
-¿dudas?
todos respondieron al unísono
-no,señor,no
El jefe de Guardia miró al tercero,
este dió un paso al frente y dijo,
-El Teniente Colazo,puedo preguntar?
-si-dijo ella
-¿porqué cree que la tomó de atrás?
a lo que ella respondió con una pregunta,
-¿porque era lo que mas le gustó de mi?
lo que despertó de nuevo el murmullo,
el jefe de Guardia volvió a caminar en círculos
por unos momentos luego gritó,
-terminado!!!
Luego se dirigió al grupo
-creen que las siguió por sus caderas?
todos al unísono
-si,señor ,si
-¿creen que lo tenía planeado?
todos al unísono
-no,señor,no
Luego hizo una pausa,
mientras miraba a la señorita,
porque no sabía como preguntar eso,
puso su mejor cara de guerra y preguntó,
-¿creen que la parte de atrás de la señorita es linda?
todos respondieron al unísono
-si,señor,si
-¿dudas?
todos al unísono
-no,señor,no
La pregunta había despertado algunas risas,
y murmullos el jefe esperó un momento,
mientras caminaba en círculos,
luego les gritó,
-terminado!!!
El jefe de Guardia miró al cuarto
este dió un paso al frente y dijo
-El Capitán Concha,¿pregunto?
-si por favor-dijo ella
-¿porqué cree que puso sus manos en la pared?
ella dudó un momento lugo dijo
-no lo sé,pero fué emocionante!!!
lo que volvió a despertar risas y murmullos,
el jefe esperó un largo rato esta vez,
pues le costaba tomar en serio lo que oía,
luego preguntó,
-¿la siguió por sus caderas?
todos al unísono
-si,señor,si
-¿lo tenía palneado?
todos al unísono
no,señor,no
-le gustaba su parte de atrás?
todos al unísono
-si,señor,si
-¿fué emocionante?
-todos al unísono
-si,señor,si
-¿dudas?
todos al unísono
-no,señor,no
y comenzó el murmullo de nuevo,
los animos se habían distendido,
ella caminaba frente a todos,
notó que faltaba uno,lo miró
si él justo él,dio un paso al frente extendiendo su mano
y luego le dijo
-El Mayor Gusto
Bien entero
Lorenzo era...
por decirlo de elgún modo,
medio chapado a la antigua,
sobre todo en religión,
era tan apegado,
al antiguo testamento,
que parecía judío.
Pese a que escuchaba,
a menudo la voz del señor,
muy dentro suyo,
era desconfiado.
Es más ya de antemano,
lo condenaba seguido,
"si el que tiene que hacerlo...
nunca lo va a hacer"
solía decir refiriendosé,
al pasaje del apocalípsis,
donde figura la condena,
que recibiría el Diablo,
de mil años de encierro,
que según sus cuentas era poco,
comparado con la vida,
que según el nuevo testamento,
deberían dar por muerta,
para entrar en el cielo.
No, con toda certeza,
deberían matarlo,
pero "si el que tiene que hacelo
no lo hace..."
Frase que ya era para él,
Toda una filosofía.
El siempre cuidaba de hacer,
lo que tenía que hacer.
Por eso no le asombraba nada,
cuando escuchaba las noticias,
todo era culpa del maligno,
y "no hay nada que hacer"
era su juicio infaltable.
Su pregunta implacable,
era sin lugar a dudas,
¿quien debe hacerlo?
la respuesta lógica,
"el Señor,debe hacerlo"
a lo que le seguía,
¿y si el Señor no lo hace?
¿que se hace?
cuya respuesta lógica era "Nada"
ergo"no hay nada que hacer"
era la conclusión,
a la que llegaba.
Podrían decir,
que su carácter era apocado,
pués ciertamente,
no pensaba en ser,
justamente un héroe.
Pero su filosofía,
tenía su lógica.
Y la aplicaba en todo,
para saber llegar,
a la conclusión,
de quien era el Señor,
que no hacía esto o aquello.
Aunque su conclusión,
en estos casos,
era que eran corruptos,
o si les simpatizaban,
"dignos hijos del Señor"
Pero ahí no terminaba,
su pesimismo.
Le gustaban las mujeres,
solía repetirse a si mismo,
"no es bueno
que el hombre esté solo",
y las miraba y admiraba a todas,
pero luego recordaba,
que ya tenía contadas,
todas sus costillas,
y no le faltaba ninguna,
y entonces al verlas pasar,
se decía resignadamente,
"seguro que no es para mí"
Pero por algún extraño motivo,
los pensamientos,
le surgían siempre,
en ese órden.
Era tan desconfiado,
algunas veces,
que cuando una mujer,
le causaba algún pálpito,
se pasaba la mano,
muy disimuladamente,
por sobre las costillas,
para asegurase,
de que estuvieran todas.
No fuera a ser cosa,
que la mujer de su vida,
pasase frente a él,
y él no la reconociese.
Sería como perderse,
el tren de la vida.
Cierto día pasó una vecina,
de su misma edad,
y sintió un fuerte pálpito,
pasó disimuladamente,
sus manos sobre sus costillas,
y para su sorpresa,
había un espacio vacío.
No demoró en abordarla,
y para su asombro,
ella lo consintió,
en todo lo que le pidió.
El no podía dejarla,
pensaba para sí,
y se quedó con ella hasta la noche.
Para luego regresar a su casa,
No sin antes despedirse de ella,
con unos cuantos "cuidate".
Como no hubiera,
una razón de fuerza mayor,
el estaba simpre con ella,
desde aquel momento,
inclusive algunas noches,
que en la casa de ella,
le aceptaban quedarse.
Nunca la presentaba,
como su novia,
sino como su señora.
Ya sus amigos no le preguntaban,
como anda tu novia,
sino como anda tu señora.
A lo que el respondía,
"en buenas manos"
casi automáticamente.
Se prodigaban amor mutuamente,
tantas veces como podían.
Cuando le preguntaban,
cuando iba a casarse,
el respondía sin dudar,
"Ya Dios dirá"
con profundo convencimiento.
En ese sentido,
ahora vivía el presente,
sin importarle el futuro,
pués todo lo que esperaba,
de la vida,
estaba junto a él.
La enfermedades de ella,
si era algo grave,
solamente terminaban,
en un dolor agudo,
en su costado,
durante algún tiempo,
tras el cual,
ella seguro se reponía.
Siendo las cosas,
de esta manera.
El esperaba que su amor,
fuera para toda la vida.
Ya no miraba a otras chicas,
y cuando lo hacía,
era para convencerse,
que después de todo,
su costilla,
no estaba tan mal.
y que el Señor,
había sido generoso con él.
Ella estaba en todo,
no se le pasaba por alto,
palabra alguna,
que hubiera salido de su boca.
Cosa que a él lo dejaba,
mas que satisfecho.
Era sin duda una linda mujer.
El se decía a sí mismo,
que si tenía una bolsa,
y la llenaba de porquerías,
pués eso tendría,
por lo tanto se cuidaba al hablar,
cuando lo hacía con ella,
de tal suerte,
que siempre le contaba,
solamente cosas buenas.
El no olvidaba,
que la buena mujer,
sería como corona,
en su cabeza.
Según estaba escrito.
Y no dudaba,
que si llegara a faltarle,
es allí donde estaría,
por siempre.
Porque ella era,
sin dudas una buena mujer.
Nadie dudaba que era su señora,
ni los desconocidos.
Tanto que si alguien,
vendía rosas,preguntaba
sin pensarlo,
¿quiere flores para su señora?
Eran carne y uña,
literalmente hablando.
Sincronizaban muy bien,
cuando de hablar se trataba.
Ella y él se recordaban,
mutuamente en que habían dejado,
alguna conversación,
se prestaban muchísima atención.
En cuanto a prodigarse amor,
lo hacían hasta saciarse.
Lo que a él lo hacía,
mucho mas agradecido con Dios,
Ya había cambiado bastante,
no era más pesimista,
era más bien optimista.
Y se consideraba afortunado.
Solía repetirse con prudencia,
"los caminos del señor,
son misteriosos".
Sobretodo cuando lo ofuscaban,
los problemas mundanos.
Los que ahora,
según las noticias,
eran alarmantes,
ya no por pesimismo,
tanto como por prudencia.
Tenía que cuidar de ella,
en un mundo,
cada vez mas cruel.
Si bien a ella,
la amaba más que a nada en el mundo,
tan agardecido estaba,
que a Dios lo amaba más.
Ella no tardó en darse cuenta,
de que su corazón,
no era completamente suyo.
Pero como no dudaba de él,
ni de su sinceridad,
le preguntó con curiosidad,
-¿a quien amas más que a nada?
-a Dios-le respondió él
-¿y después?
-a vos mi amor- le dijo
-yo a vos te amo,
más que a nada en el mundo-
le dijo ella dulcemente.
Lo que lo hizo sentirse,
el hombre más afortunado.
luego le preguntó ella,
-¿cuándo tendremos un hijo?
-ya Dios dirá-respondió él
Mientras reparaba en que,
tenía ya bastante,
con tener que cuidar de ella,
como para tener que cuidar,
de alguien más.
No ,definitivamente,
no tenía planeado,
tener un hijo.
Además pensaba,
que la vida,
se estaba poniendo,
muy dura y despiadada,
como para traer,
una criatura al mundo.
Pero no se lo diría.
Esa mañana fué a verla,
como de costumbre,
pero no la recibió ella,
sino su madre,
que lo invitó a sentarse,
un tanto nerviosa,
cosa que él notó,
casi de inmediato.
Acto seguido,
sin saber como explicarle,
comenzó a titubear,
y repetir varias veces,
-este...este...
hasta que se le ocurrió,
como comenzar a explicar,
-a tu señora no la vas a poder,
a venir a ver nunca más.
-¿porqué?
-¿qué pasa?
preguntó dubitativo
-se fué-dijo la madre
-¿A donde?
-tuvo un accidente!!!
dijo casi llorando,
-y murió-dijo ya llorando
el se fué hasta el portal
y se quedó parado un lago rato,
Ella después de tranquilizarse,
se arrimó a él,
y le preguntó
-¿como estás?
el se acrició las costillas
y estaban todas,y contesto
-Bien entero
por decirlo de elgún modo,
medio chapado a la antigua,
sobre todo en religión,
era tan apegado,
al antiguo testamento,
que parecía judío.
Pese a que escuchaba,
a menudo la voz del señor,
muy dentro suyo,
era desconfiado.
Es más ya de antemano,
lo condenaba seguido,
"si el que tiene que hacerlo...
nunca lo va a hacer"
solía decir refiriendosé,
al pasaje del apocalípsis,
donde figura la condena,
que recibiría el Diablo,
de mil años de encierro,
que según sus cuentas era poco,
comparado con la vida,
que según el nuevo testamento,
deberían dar por muerta,
para entrar en el cielo.
No, con toda certeza,
deberían matarlo,
pero "si el que tiene que hacelo
no lo hace..."
Frase que ya era para él,
Toda una filosofía.
El siempre cuidaba de hacer,
lo que tenía que hacer.
Por eso no le asombraba nada,
cuando escuchaba las noticias,
todo era culpa del maligno,
y "no hay nada que hacer"
era su juicio infaltable.
Su pregunta implacable,
era sin lugar a dudas,
¿quien debe hacerlo?
la respuesta lógica,
"el Señor,debe hacerlo"
a lo que le seguía,
¿y si el Señor no lo hace?
¿que se hace?
cuya respuesta lógica era "Nada"
ergo"no hay nada que hacer"
era la conclusión,
a la que llegaba.
Podrían decir,
que su carácter era apocado,
pués ciertamente,
no pensaba en ser,
justamente un héroe.
Pero su filosofía,
tenía su lógica.
Y la aplicaba en todo,
para saber llegar,
a la conclusión,
de quien era el Señor,
que no hacía esto o aquello.
Aunque su conclusión,
en estos casos,
era que eran corruptos,
o si les simpatizaban,
"dignos hijos del Señor"
Pero ahí no terminaba,
su pesimismo.
Le gustaban las mujeres,
solía repetirse a si mismo,
"no es bueno
que el hombre esté solo",
y las miraba y admiraba a todas,
pero luego recordaba,
que ya tenía contadas,
todas sus costillas,
y no le faltaba ninguna,
y entonces al verlas pasar,
se decía resignadamente,
"seguro que no es para mí"
Pero por algún extraño motivo,
los pensamientos,
le surgían siempre,
en ese órden.
Era tan desconfiado,
algunas veces,
que cuando una mujer,
le causaba algún pálpito,
se pasaba la mano,
muy disimuladamente,
por sobre las costillas,
para asegurase,
de que estuvieran todas.
No fuera a ser cosa,
que la mujer de su vida,
pasase frente a él,
y él no la reconociese.
Sería como perderse,
el tren de la vida.
Cierto día pasó una vecina,
de su misma edad,
y sintió un fuerte pálpito,
pasó disimuladamente,
sus manos sobre sus costillas,
y para su sorpresa,
había un espacio vacío.
No demoró en abordarla,
y para su asombro,
ella lo consintió,
en todo lo que le pidió.
El no podía dejarla,
pensaba para sí,
y se quedó con ella hasta la noche.
Para luego regresar a su casa,
No sin antes despedirse de ella,
con unos cuantos "cuidate".
Como no hubiera,
una razón de fuerza mayor,
el estaba simpre con ella,
desde aquel momento,
inclusive algunas noches,
que en la casa de ella,
le aceptaban quedarse.
Nunca la presentaba,
como su novia,
sino como su señora.
Ya sus amigos no le preguntaban,
como anda tu novia,
sino como anda tu señora.
A lo que el respondía,
"en buenas manos"
casi automáticamente.
Se prodigaban amor mutuamente,
tantas veces como podían.
Cuando le preguntaban,
cuando iba a casarse,
el respondía sin dudar,
"Ya Dios dirá"
con profundo convencimiento.
En ese sentido,
ahora vivía el presente,
sin importarle el futuro,
pués todo lo que esperaba,
de la vida,
estaba junto a él.
La enfermedades de ella,
si era algo grave,
solamente terminaban,
en un dolor agudo,
en su costado,
durante algún tiempo,
tras el cual,
ella seguro se reponía.
Siendo las cosas,
de esta manera.
El esperaba que su amor,
fuera para toda la vida.
Ya no miraba a otras chicas,
y cuando lo hacía,
era para convencerse,
que después de todo,
su costilla,
no estaba tan mal.
y que el Señor,
había sido generoso con él.
Ella estaba en todo,
no se le pasaba por alto,
palabra alguna,
que hubiera salido de su boca.
Cosa que a él lo dejaba,
mas que satisfecho.
Era sin duda una linda mujer.
El se decía a sí mismo,
que si tenía una bolsa,
y la llenaba de porquerías,
pués eso tendría,
por lo tanto se cuidaba al hablar,
cuando lo hacía con ella,
de tal suerte,
que siempre le contaba,
solamente cosas buenas.
El no olvidaba,
que la buena mujer,
sería como corona,
en su cabeza.
Según estaba escrito.
Y no dudaba,
que si llegara a faltarle,
es allí donde estaría,
por siempre.
Porque ella era,
sin dudas una buena mujer.
Nadie dudaba que era su señora,
ni los desconocidos.
Tanto que si alguien,
vendía rosas,preguntaba
sin pensarlo,
¿quiere flores para su señora?
Eran carne y uña,
literalmente hablando.
Sincronizaban muy bien,
cuando de hablar se trataba.
Ella y él se recordaban,
mutuamente en que habían dejado,
alguna conversación,
se prestaban muchísima atención.
En cuanto a prodigarse amor,
lo hacían hasta saciarse.
Lo que a él lo hacía,
mucho mas agradecido con Dios,
Ya había cambiado bastante,
no era más pesimista,
era más bien optimista.
Y se consideraba afortunado.
Solía repetirse con prudencia,
"los caminos del señor,
son misteriosos".
Sobretodo cuando lo ofuscaban,
los problemas mundanos.
Los que ahora,
según las noticias,
eran alarmantes,
ya no por pesimismo,
tanto como por prudencia.
Tenía que cuidar de ella,
en un mundo,
cada vez mas cruel.
Si bien a ella,
la amaba más que a nada en el mundo,
tan agardecido estaba,
que a Dios lo amaba más.
Ella no tardó en darse cuenta,
de que su corazón,
no era completamente suyo.
Pero como no dudaba de él,
ni de su sinceridad,
le preguntó con curiosidad,
-¿a quien amas más que a nada?
-a Dios-le respondió él
-¿y después?
-a vos mi amor- le dijo
-yo a vos te amo,
más que a nada en el mundo-
le dijo ella dulcemente.
Lo que lo hizo sentirse,
el hombre más afortunado.
luego le preguntó ella,
-¿cuándo tendremos un hijo?
-ya Dios dirá-respondió él
Mientras reparaba en que,
tenía ya bastante,
con tener que cuidar de ella,
como para tener que cuidar,
de alguien más.
No ,definitivamente,
no tenía planeado,
tener un hijo.
Además pensaba,
que la vida,
se estaba poniendo,
muy dura y despiadada,
como para traer,
una criatura al mundo.
Pero no se lo diría.
Esa mañana fué a verla,
como de costumbre,
pero no la recibió ella,
sino su madre,
que lo invitó a sentarse,
un tanto nerviosa,
cosa que él notó,
casi de inmediato.
Acto seguido,
sin saber como explicarle,
comenzó a titubear,
y repetir varias veces,
-este...este...
hasta que se le ocurrió,
como comenzar a explicar,
-a tu señora no la vas a poder,
a venir a ver nunca más.
-¿porqué?
-¿qué pasa?
preguntó dubitativo
-se fué-dijo la madre
-¿A donde?
-tuvo un accidente!!!
dijo casi llorando,
-y murió-dijo ya llorando
el se fué hasta el portal
y se quedó parado un lago rato,
Ella después de tranquilizarse,
se arrimó a él,
y le preguntó
-¿como estás?
el se acrició las costillas
y estaban todas,y contesto
-Bien entero
Suscribirse a:
Entradas (Atom)